Yumi Sugimoto - Gravure Idol

Japón y el sexo

Hace unos días me preguntaron en formspring respecto al sexo en Japón. Intenté responder, pero el escrito me quedó tan grande que mejor decidí ponerlo por acá.

El país del sol naciente tiene doble moral respecto al sexo, y es realmente curioso, interesante, y algunas veces absurdo, analizar el tema.

Aviso desde ahora que lo siguiente puede contener palabras o imágenes no tan aptas para niños. Tengan cuidado por si sus pequeños o sus hermanos(as) pequeños(as) andan por ahí.

En sentido estricto, Japón es mucho más conservador que México en lo que a sexo se refiere. Por ejemplo, en una novela o serie japonesa nunca verás una escena de cama como las que sacan en México. Es más: las escenas de besos son tan inocentes que hasta piensas que son 2 chavos de secundaria dándose sus primeros picos. Otro ejemplo de los que tengo presente es que los maestros de secundaria (muchachos entre 12 y 15 años) piden que sus alumnos cierren los ojos (por absurdo que parezca) cuando están viendo un documental de algo y de repente sale una mujer a la que se le ven los senos. Verídico.

La educación sexual en Japón está por los suelos debido a que los padres tienen vergüenza de hablar con sus hijos al respecto… y sin embargo es una realidad que los chicos pierden su virginidad por ahí de los 15, 16 años, es decir, entre la transición de la secundaria a la preparatoria. Con decirlwa que a una amiga mía (señora de 50 y algo años) la tuve que regañar yo para que hablara con su hija (que está bien mami, la verdad) sobre sexo cuando la nena iba a comenzar a vivir sola… Su respuesta fue: “no pude hablar de ello. Me dio vergüenza. Además, ella ya sabe.” Son pocas las personas que te pueden decir el nombre correcto del pene o los testículos (por poner un ejemplo).

En contraste, es de lo más normal ver lugares donde venden DVD para adultos, o “cafés internet” donde, al entrar, te dan un cuarto privado, un condón y una especie de cilindro de plástico; escoges 3 DVD y puedes estar 3 horas. Imagínate qué clase de DVD son y qué es lo que haces con lo que te dan. Están también las famosas “Soap land“, lugares en donde pagas porque una chica, que generalmente tú escoges, se bañe contigo y te jabone el cuerpo… al menos ésa es la descripción del negocio. Al estar prohibida la prostitución en Japón, legalmente no se pueden poner prostíbulos, pero sí puedes bañarte con una chica (ambos desnudos, claro) y después tener sexo con ella, porque el sexo “es parte de un acuerdo mutuo entre adultos ocurrido mientras se daban un baño”. Obviamente hay que pagarle a la chica en cuestión, aunque algunos Soap Land te cobran todo de jalón a la hora que entras.

Una vez, una amiga japonesa me preguntó lo siguiente cuando pasamos por un área repleta de Soap Lands:

Amiga: “¿Y tú a cuál has ido?”

Manuel: “A ninguna. Sí tengo curiosidad, pero pagar por eso, nel”.

Amiga: “No es raro. Ahí van todos los hombres cuando tienen novia, ¿qué no?”.

Manuel: “…”.

Hay japonesas que aprueban que sus esposos vayan a estos lugares, y algunas hasta lo consideran “necesario” para que el hombre pueda soportar la carga de trabajo que le ponen. La forma de pensar es generalmente “mientras regrese aquí a la casa y siga dando dinero, no hay problema”. Me tocó una vez escuchar en el radio el caso de una señora que descubrió que su esposo le era infiel desde hacía tiempo; la señora lo “castigó” pidiéndole que le comprara una bolsa de marca y que la llevara a cenar…

También existen muchos casos de “parejas de 4″, en donde el hombre, quien casi nunca está en su casa por el trabajo, tiene su aventura con alguna compañera, mientras que la señora, que se la pasa por lo general en casa, tiene su aventura con algún otro hombre. Felices los 4. Esta situación también se debe a que el sexo prácticamente desaparece de la vida de los japoneses cuando se casan, al grado de que hay parejas entre 30 y 40 años que a lo mucho sostienen relaciones sexuales una vez al mes. ¿Les suena la estadística de que Japón es el país donde las personas tienen el menor número de relaciones sexuales al año? Acá un ejemplo.

En el mundo de los adultos japoneses, el sexo es tan natural y tan tabú al mismo tiempo, que uno termina confundido de cómo abordar el tema. Te venden sexo por todos lados (nomás vean anime hentai, o juegos eróticos para computadora – los cuales también han dado mucho de qué hablar últimamente), se considera algo que “tienes que hacer”, te tientan incluso con las gravure idols (que no se desnudan, pero sus fotos no dejan mucho a la imaginación), pero te meten a la cárcel, pierdes tu trabajo y toda clase de credibilidad si te atreves a tocarle el trasero a una mujer en el metro. ¿Quieres liberar tu tensión sexual? Trabaja para que tengas dinero y puedas ir a la Soap land, comprar una muñeca inflable, o de perdida un juego erótico de computadora con el que te imagines a la novia que quisieras tener. ¿Eres casado? ¡Qué pena! Nada más es cuestión de ver las estadísticas para darse cuenta de cuántas parejas de plano no hacen nada de nada, y si quieres ser infiel nomás ten cuidado, porque si te pescan, además del divorcio y la pensión que le tienes que pagar a tu esposa (porque las mujeres no le pagan al hombre en el caso contrario), prepárate a ser el tema de conversación y el “mal ejemplo” de las personas que te conocen. Gente del mundo de la farándula llega a perder su trabajo por esta causa.

Una nota interesante: todas las películas pornográficas en Japón tienen que tener, por ley, mosaicos en los órganos sexuales, tanto masculinos como femeninos; por “mosaico” me refiero al efecto que hace que se vea borrosa cierta parte. En Japón va contra la ley sacar una película sin dichos mosaicos. Si no han visto una película japonesa de este rubro, les comento que van a ver muchos, muchos senos y mucho vello púbico, tanto de hombres como mujeres. ¿lo demás? a verlo borroso. Personalmente no le encuentro nada de chiste ni sentido a esta práctica, puesto que, por ejemplo, cuando una chica está haciendo una felación, ni modo que uno no distinga un pene por su forma…

Algo que también hay que recalcar es que Japón tiene el primer lugar en uso de condones… y esto se debe a que no hay ningún otro método anticonceptivo disponible al público. Parece ser que a las señoras casadas les dan más opciones, pero si eres soltero, no te queda más que ir por tu paquetito, ya sea a la farmacia, a la maquinita que los vende o si no a la tienda de autoservicio (7/11, Lawson, Mini Stop, la que gusten; en todas hay).

¿Qué problemas trae todo esto?

Fácilmente podemos decir “cada quién su vida”. Sin embargo, las largas jornadas laborales, la misma educación japonesa y el hacer del sexo un tabú terminan por influir en la falta de deseo de los nipones, lo cual se traduce también, por tonto que suene, al problema de falta de niños que actualmente sufre el país (hay más viejos que jóvenes… el sistema de pensiones peligra). Pero para los japoneses, perder el apetito sexual, o incluso considerarlo solo una práctica exclusiva para procrear, es una actitud considerada como “normal”.

Este tema da para mucho más de qué hablar, pero mejor aquí le dejamos.

¿Opiniones?