30 de marzo

No es por sacar lo fan aquí… bueno, sí: es por sacar lo fan.

30 de marzo, derechito al cine:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=-f2V4jmo8L0[/youtube]

Cuando leí los manga en México y conseguí las 13 películas de DBZ, soñaba con algún día poder ver una película de DBZ (no de anime, específicamente de esa serie) en el cine. El sueño se cumplirá en unos días.

Kaopan (顔パン), o cómo se tergiversa la información aun en estos días

Quienes estén dentro del mundo de las cosas japonesas ya se van a saber ésta:

Akiba blog (アキバBlog) publicó el 13 de febrero la noticia del inicio de ventas de un libro de fotografías llamado “かおぱん” (Kaopan), en el que se muestra un ambiente hipotético: ¿qué pasaría si las chicas de preparatoria se pusieran pantaletas en la cara? 

 

El libro muestra a las chicas realizando actividades de un día cotidiano (ir a la escuela, actividades escolares, actividades después de clases, regreso a casa y dormir) con pantaletas en su cara… Cada quien sus fetiches, ¿cierto?

Hasta aquí todo bien. El punto tratado aquí es que en algún momento alguien se perdió en la traducción, y algunos medios reportaron que esto estaba de moda en Japón. Yo escuché la noticia en la radio de México, y cuando lo hice inmediatamente solicité la fuente para corroborar que todo era falso. Estar viviendo en Japón por casi 10 años te da una muy buena visión de lo que es la sociedad y de lo que considera tolerante o no.

Kotaku publicó la noticia correctamente: un libro de fotografías, alusión al súper héroe “変態仮面” (Hentai Kamen) y a la salida de la película en abril (abajo anexo el tráiler). De ahí, la noticia se fue a Buzzfeed, y creo que el título de ese artículo fue donde la noticia se comenzó a distorsionar: “Wearing Women’s Panties On Your Face Is All The Rage In Japan”. No obstante, el artículo no menciona que sea una moda. De ahí brincamos a MSN Now, en donde el artículo menciona que es raro ver una tendencia como ésta. Y nada más vean la joya que publicó The Inquisitr. Los comentarios de esa nota inmediatamente desmienten su contenido, pero cuando algo suena llamativo, ¿quién lee los comentarios?

はちま起稿(Hachima Kikou) primero reportó el artículo de Akiba Blog como una noticia más de las que suele escribir, pero después publicó que en el extranjero se reportó que era una moda entre las colegialas usar pantaletas en la cara, y hace mención al artículo de MSN Now. Hachima Kikou solamente hace una mención: “¡Esto no es una moda!“.

La liga que el locutor me pasó como su fuente es una nota en Publímetro. La nota está en español, dice que “lo nuevo en el país asiático es que las mujeres usen calzones femeninos sobre el rostro”. No mencionan ninguna fuente de donde tomaron o se enteraron de la noticia.

¿Qué pienso de todo esto?

Primero que nada, aplausos al locutor por siempre estar abierto a correcciones y mencionar al aire que, efectivamente, esto era un error. Nada que ver con lo que pasó con TV Azteca hace un par de años, con lo del terremoto y tsunami de este lado del mundo.

Segundo, me sorprende que aun en nuestros días todavía se pierda o distorsione información de esta manera. La imagen que se tiene de países diferentes a la patria de cada persona siempre es diferente de la realidad (por algo muchos japoneses todavía se imaginan a México como un gran desierto, con cactus por todos lados, y a todos sus habitantes usando sarapes o ponchos y sombrero), pero con acceso a tanta información es sorprendente que este tipo de cosas sucedan. Más o menos lo mismo que pasó con el artículo “Futoji no Henko: cambio revolucionario“.

Por último, y aclarando que no es ataque sino crítica, este tipo de cosas pueden parecer “divertidas” o “inofensivas”, hasta que desembocan en algo como las traducciones inventadas por TV Azteca en las entrevistas realizadas a damnificados del terromoto/tsunami del 2011. Los medios deben tomar más seriedad al momento de reportar algo, y nosotros como consumidores de esa información siempre debemos mantener una posición crítica ante lo que nos transmiten.

Me despido. Voy a ver si encuentro a una colegiala usando sus pantaletas en la cara 😛

El tráiler de la película HK (Hentai Kamen):

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=NNU83D1r77c[/youtube]

 

Se queman solos – ¿Mal servicio?

Es una noticia que ya tiene tiempo, pero gracias a Alfonso (@ponchobalandra) me di cuenta de ella:

El servicio postal de Japón tiene en su página un aviso respecto a la correspondencia aérea que se envía a México:

 

(Fuente: http://www.post.japanpost.jp/int/information/2011/0128_en.html)

Para quienes no leen inglés: básicamente la oficina de correos japonesa explica que hay retrasos en el envío de correspondencia a México, en todos los tipos y en todas las formas de envío; agrega también que le están pidiendo al servicio postal mexicano que mejore rápidamente esta situación.

Cuando dejé México hace casi 10 años, el servicio postal era malo; lo único que llegaban a tiempo eran los recibos de teléfono, luz y agua, y a veces ni eso. También una buena amiga (Guolquen) me contó una vez que envió una carta de la parte norte del DF a una dirección en el sur y que tardó un mes en llegar. 10 años después esperaba que hubiera alguna mejoría en el servicio (que quizá la haya), pero viendo que hasta en Japón mencionan lo que uno ya sabía desde hace más de una década, no quedan muchas esperanzas.

¿Se valdrá decir que “ojalá que mejoren pronto”, o de plano pido demasiado?

Futoji no Henko (太字の変更): “Cambio revolucionario”

A principios de 2012 apareció (o al menos fue la primera vez que lo vi) un correo cadena que mencionaba que en Japón se está probando un programa piloto en el sistema educativo y que es totalmente revolucionario. Lo pintan como un sistema cerca al ideal, y mucha gente se pregunta si es en realidad cierto o no todo lo que se menciona en él.

Hoy por la mañana, recibí un correo de un amigo y persona que respeto mucho, en el que me anexaba una presentación de Power Point que fue creada con el mismo contenido que el correo ya mencionado, y me preguntó si era verdad lo que ahí se mencionaba. Aunque a él ya le respondí directamente (y aprovecho para mandarle un gran saludo), me tomé la libertad de usar parte de la respuesta para ponerla aquí, y es como sigue:

Continue reading “Futoji no Henko (太字の変更): “Cambio revolucionario””

Organización y apariencia

Ya tenía escrita una buena parte de esto y el buen Blogsy se encargó de borrarlo. Bien ahí…

Planear… A todos nos dicen que es importante, y en mayor o menor medida lo hacemos día con día, aunque hay que reconocer que no en todo lo aplicamos… bueno, al menos yo. Además, sabemos que algunas cosas salen mejor si no se planean.

¿Qué tal Japón?

La planeación y organización son actividades que se realizan sobremanera por acá. Es como el sello de la casa. Todos los detalles deben ser previstos para poder actuar rápidamente sin importar lo que acaezca. En muchas situaciones esto es, más que deseable, necesario para que cualquier proyecto (de cualquier escala) tome forma y sea llevado a buen puerto. En contraste, existen ocasiones en que eso sale sobrando y termina por afectar más que auxiliar.

Pensemos por ejemplo en una fiesta. Como buenos latinos, siempre que nos dicen que va a haber “pachanga”, nos anotamos, ya que cualquier pretexto es bueno para reunirse con los amigos y pasarla bien. Nos dicen “va a ser de traje” y nosotros felices. Lo último en lo que pensamos es si el lugar va a estar repleto de gente al grado de que no habrá dónde sentarse o si la comida va a ajustar. Para nosotros “hay mucho suelo” y “vamos a comprar bebidas o algo de comer” es totalmente válido y hasta lógico. Sin embargo, para la mayoría de japoneses esos son detalles que también se tienen que cuidar, si no, mejor que no se haga nada.

Hace varios años participé en una actividad para acercar a los japoneses y a los extranjeros. El japonés que estaba en mi mesa había tenido la oportunidad de ir a Bahamas por 2 años, y contaba la experiencia que tuvo con el festival deportivo de la comunidad donde vivía: el primer año, vio que todo era un “desastre” ya que los eventos no tenían un horario fijo, los participantes se decidían en el momento, y, en general, la administración del tiempo hacía que todo durara mucho más de la cuenta. Por tanto, se ofreció como voluntario para organizar y administrar el festival el siguiente año. Así lo hizo: planeó los tiempos de cada evento e hizo que los participantes se registraran con anticipación, creyendo que con eso el evento por fin tomaría forma…

El resultado obtenido no fue el esperado. Cierto: los eventos se llevaban a cabo en el horario establecido, por lo que la duración del festival se redujo notablemente. Pero grande fue su sorpresa al darse cuenta que nadie se divertía, y que la alegría que reinaba hacía apenas un año brillaba por su ausencia. La gente fue directamente a reclamarle, argumentando que, debido a lo estricto de los tiempos, no había oportunidad de bailar ni de convivir con los demás, objetivos que eran más importantes que el festival en sí. El japonés comprendió por primera vez que no todo era “forma” y “presentación”.

“Diferencia de culturas”, algunos podrán mencionar. Y aunque es un argumento difícil, sino es que imposible, de refutar, lo cierto es que muchos de los japoneses con los que me llevo bien y a quienes les he cuestionado lo anterior refieren que muchas de las veces a ellos tampoco les importa la forma, pero se sienten obligados a cumplir con ella para evitar el “qué dirán”, lo cual los podría aislar del grupo o comunidad al que pertenecen, y eso en Japón es muy grave, ya que aquí todo se trata de ser miembro de una comunidad.

A final de cuentas, creo que todo se resume en: “Nada con exceso, todo con medida”. Actuar por impulso algunas veces trae buenos resultados; algunas veces organizar también trae buenos resultados. Pero dejarse llevar siempre por uno u otro lado definitivamente no es bueno. Quizá lo más difícil es encontrar ese balance, sin importar de qué cultura provengamos.




La tierra en venta en Japón

Oh Japón, nunca dejas de sorprenderme.

Aunque ya es noticia vieja, en octubre del año pasado alguien puso a la tierra en subasta. No leyeron mal: la tierra. No lo había comentado por acá, así que me doy a la tarea de hacerlo.

En esta imagen se muestra que la subasta comenzó el 25 de octubre con un precio de 69 yenes, y al momento de sacar la captura de pantalla iba en 3200; había también posibilidad de comprarla directamente al módico precio de 110,721,919 yenes (una verdadera ganga para lo que contiene el “producto”). Sin embargo, la persona que ganó la subasta se retractó, por lo que el “dueño” decidió volverla a subastar, pero esta vez sin opción de compra inmediata.

Aquí ya iba en 53,000 yenes, faltando 6 días para terminar. Hay que notar también que se presenta a la tierra en estado “usado”, y menciona claramente que no se admiten devoluciones.

¿Cómo es que esta persona se hizo dueña de la tierra? ¡Ah! Pues menciona que un buen día se le apareció “dios” en sus sueños y le dijo que la tierra era de suya. Sin embargo, el pobre hombre andada muy necesitado de dinero, por lo que lamentablemente tuvo que tomar la difícil decisión de vender el planeta al mejor postor.

El dueño amablemente respondió a algunas de las preguntas que los posibles compradores le hicieron:

 

¿No hay ningún problema en la calidad del producto?

R: “Ha sido usada por unos 300 mil millones de años, pero todavía aguanta otros 500 mil millones. Por desgracia, la geografía y el ambiente están cambiando”.

¿Cuánto cuesta el envío hasta Saitama? ¿Se puede usar C.O.D (pagar al recibir)?

R: “El envío no tiene costo, y sí, se puede usar C.O.D.”

¿Es tamaño grande?

R: “No. Es tamaño chico. Todavía hay muchos otros planetas más grandes”.

¿Es posible enviarla hasta Altair?

R:”Gracias por su pregunta. Consulté con el banco, y me dijeron que la confirmación del depósito tomaría unos 17 años luz, por lo que creo que se me olvidaría enviarla. De todas formas, le pido que lo considere, por favor”.

¿Qué hará con el dinero? Si no le molesta la pregunta, me gustaría que la respondiera por favor.

R:”Gracias por su pregunta. Mi sueño es tener casa propia, por lo que usaría el dinero para comprarla.”

 

Al final de la subasta, la tierra alcanzó el precio de 9,999,999,999 yenes, pero lamentablemente nadie la compró.

Al preguntarle al staff de Yahoo Auctions el porqué de permitir este tipo de encuestas, su respuesta fue que aunque es cierto que están al pendiente para evitar fraudes y por lo general cancelan subastas que parecen sospechosas, este tipo de subastas era, a ojos vistas, falsa, y al mismo tiempo divertida, por lo que decidieron dejarla.

¿Ociosidad? ¿Creatividad? ¿La segunda nació de la primera? Quién sabe, pero de algo pueden estar seguros: se perdieron la oportunidad de ser dueños de la tierra 😛




¿Sabías que…? – Parte 16

Estoy seguro que en algún post en el blog ya he mencionado brevemente algo al respecto de lo que hablaré aquí, pero nunca le he dedicado un escrito completo.

Como siempre, me gustaría saber si ustedes saben de algún lugar (en México o en cualquier otro país) donde exista algo similar.

¿Sabías que en Japón existen “tiendas” (entiéndase “lugar donde se vende algo”) en donde no hay nadie cuidando ni atendiendo, y los compradores escogen la mercancía y depositan el costo en una caja?

Este tipo de lugares son quizá la mejor forma de explicar lo seguro que es Japón en comparación con muchos otros países.

Aunque por lo general estas tiendas, llamadas en japonés 無人販売所 (mujin hanbai sho, literalmente “Lugar de venta sin personas”), ofrecen verduras y frutas, también las hay de otros rubros, como artículos varios, tofu y otras clases de comida.

Se podría pensar que estas tiendas se encuentran solamente en el campo, pero también se pueden encontrar algunas en zonas urbanas, especialmente en lugares residenciales; la gente que trabaja los campos cercanos pone a la venta sus cosechas en este tipo de lugares para conveniencia de quienes viven por ahí, ofreciendo productos frescos sin que la gente tenga que ir hasta el súpermercado o directamente al campo para poder adquirirlos.

El procedimiento para comprar es simple, y justamente como lo referí arriba: escoges tu producto, ves el precio y depositas el dinero en la caja destinada para ese fin. Esta caja por lo general está cerrada y solamente tiene una apertura para depositar el dinero, algo así como una alcancía. Aquí, supongo que varios de ustedes se preguntan “¿y qué pasa cuando no tienes cambio?“. Hay 2 respuestas:

  1. Aunque son pocos y muy raros, hay lugares en donde la caja del dinero está abierta y se invita a las personas a tomar cambio si es necesario.
  2. Lo más común es que la gente solamente compre si tiene la cantidad exacta. Si por ejemplo no pudieron comprar alguna vez, la siguiente que visiten la tienda ya sabrán que necesitan llevar cambio.

Dicho sea de paso, también existen los estacionamientos sin gente ni máquinas ni barras de seguridad. Tú llegas, estacionas tu carro, y cuando vas de salida depositas la cantidad en una caja. Obviamente tú calculas el tiempo que estuviste estacionado y depositas la cantidad correcta. Este tipo de estacionamientos se denominan 自己申告 (jiko shinkoku, literalmente “Auto-reportar”, “reportar por uno mismo”) y son relativamente comunes en áreas rurales en Japón. En Iizuka yo llegué a utilizar un par, y uno de ellos estaba justo en el área central de la ciudad.

La siguiente pregunta obligada es: “¿no hay gente que se pasa de lista y no paga?“, y la respuesta obligada es: claro que sí, pero son pocos y contados los casos:

  • En lo que respecta a las tiendas sin gente, los compradores entienden que para poder seguir teniendo mercancía es necesario pagar para que el ciclo no se rompa. Si alguien se roba algo, es probable que la tienda deje de vender ese producto, o en el peor de los casos, se cambie de zona y de lugar. Puede sonar tonto para algunos, pero es parte de la honestidad con la que esta sociedad crece.
  • En cuanto a los estacionamientos, es “más común” que haya gente que los use y no pague puesto que no queda evidencia de que se hizo uso del lugar; no obstante, eso sólo lo hacen “los chicos malos”.

Para terminar, hace poco un estudiante de secundaria en la prefectura de Kanagawa hizo un cortometraje respecto a este tipo de tiendas con el objetivo de demostrar que en Japón se vive pacíficamente. No esperen nada del filme en sí, pero para alguien de 13 años es una forma perfecta de demostrar lo que se vive en su país. Este corte fue el ganador en un concurso de cortometrajes titulado “世界に伝えたい日本のいい所” (Las cosas buenas de Japón que quiero mostrarle al mundo”.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=DhTViEm2xIU[/youtube]




¡Feliz 2013!

El año de la serpiente

Ha comenzado un año nuevo; bajo el calendario chino, este 2013 es el año de la serpiente (en japonés: 巳年,みどし midoshi).

Se fue el año del dragón, uno de los más difíciles que he tenido desde que recuerdo. Comienza una nueva aventura. ¡Y no se acabó el mundo! 😛

2013 representa una fecha especial ya de entrada: hace 10 años, en abril de 2003, llegué por segunda vez a tierras japonesas. Faltan unos meses para el “aniversario”, pero vaya que haber llegado hasta aquí es algo que nunca había pensado.

¿Cómo recibí el año? En casa, con mi familia por acá, viendo TV. En Japón hay un montón de programas especiales estos días. El que vi por completo fue ガキの使い, aquel en donde los que salen no deben reirse, sin importar lo que pase. En Youtube hay un montón de videos como éste:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=a-y62fO3Z8A[/youtube]

Recibí el año de forma tranquila, la mejor manera de iniciar un periodo de tiempo que traerá nuevos retos.

De mi parte, reciban un fuerte abrazo y mis mejores deseos para estos 365 días. Y como siempre, muchísimas gracias por leerme.

Para terminar, les dejo a Miku-chan, en su versión del año de la serpiente:

Tierna como siempre




El 2012 en un kanji

Ha llegado ese momento en el que describo cómo fue mi año usando un kanji.

Este año hice propósitos. En lo personal, creo que los cumplí, aunque no en el nivel que quisiera. Al menos sí subió mi nivel en Tekken, e hice lo posible por escribir al menos 2 posts por mes. Pero entre los logros más importantes de este año hay 2 que destacan:

Por supuesto que otro sueño se cumplió este año 😀

El balance en general fue mucho mejor de lo que yo pensaba; la situación hace un año estaba realmente mal y buscaba desesperadamente una salida. Gracias a los acontecimientos acaecidos, para agosto/septiembre de este año ya tenía decidido qué kanji escogería para reflejar cómo me fue:

 

El kanji tienes las lecturas よみがえ(yomigae) y そ(so). El significado es “resucitar”, “volver a la vida”, “resurgir”. El verbo completo es 蘇る(よみがえる, yomigaeru).

Hasta el año pasado, se habían repetido kanji que expresaban que me había ido mal. Ciertamente este año también tuvo sus altibajos, pero el balance general fue, como ya lo he expresado, mucho mejor de lo que pude haber imaginado. Y en lo que respecta a los sinsabores del año que termina, lo que hay que hacer es tomarlo como experiencia. Como diría un buen amigo panameño: “Todo esto es escuela”.

Por cierto, el kanji de este año en Japón fue (きん,kin). Significa “oro”, “dorado”, “dinero”. Se supone que el kanji refleja el aspecto de la vida de la nación y de lo más importante y relevante ocurrido durante ese año. En 2011 fue 絆, (kizuna, “unión”, “liga”), en relación al sentimiento de todo el país ante el terremoto del 11 de marzo. En 2010 fue 暑, (atsu, sho, “calor”) debido a las altas temperaturas registradas. Entonces, ¿por qué 金?

  • La cantidad de medallas de oro obtenidas por Japón en las olimpiadas de Londres es la más grande en la historia del país. Medalla de oro = メダル
  • El premio nóbel de fisiología o medicina obtenido por Shinya Yamanaka por el descubrimiento de que células maduras pueden ser convertidas a células madre. Un trabajo excepcional que deja resultados sorprendentes se dice 字塔 (kinjitou).
  • El eclipse anular de sol del 20 de mayo. Eclipse anular de sol en japonés es 環日食 (kinkannisshoku).
  • La finalización y apertura del Tokyo Skytree (la torre más alta del mundo), el aumento al impuesto al consumidor (lo que sería el I.V.A en México) y varios acontecimientos mayores que tienen que ver con movimiento de dinero.

La tradición de “el kanji del año” comenzó en 1995. Ésta es la primera vez que un kanji repite, ya que en 2000 también 金 fue elegido. Como agregado cultural, aquí está la lista de kanji que han sido escogidos cada año.

Se acaba el año del dragón (辰年, tatsu-doshi), y está por comenzar el de la serpiente (巳年, mi-doshi). Vendrán cosas mejores, estoy seguro. Por lo pronto: ¡a celebrar la llegada del nuevo año!

 




Esta noche es nochebuena

Miku-chan les desea feliz navidad

24 de diciembre.

Seguramente en México ya están todos listos para celebrar (y algunos quizá ya comenzaron los festejos desde antes) la Navidad de este año; y si se portaron bien, Santa Claus, el niño Dios, los reyes magos, <inserte aquí su personaje típico de navidad> quizá los visiten y les traigan lo que hayan pedido. Después de todo, fueron niños buenos, ¿no es así? 😛

Este año será una navidad diferente para mí. Si de por sí la fecha ya es importante (sin meter mercadotecnia, regalos o similares), la de este año tiene un sabor especial. Cierto es que a todos nos gusta recibir obsequios este día, pero conforme pasan los años, y el dinero ya no te ajusta, valoras mucho más el hecho de estar rodeado de gente que te quiere, te apoya y está ahí para ayudarte cuando lo necesitas.

El año pasado les comentaba el significado de la navidad por estos lares. Justo comentaban en Twitter hace rato que los japoneses en estos momentos andan deseando feliz Navidad a todos pero en año nuevo van a ir a visitar el templo budista/shintoísta. Si le preguntan a los japoneses respecto a eso, la mejor respuesta que van a recibir es que “a los japoneses les gusta festejar lo que sea”, y cualquier situación es buena. Bueno, mientras se la pasen bien (y las parejas mucho mejor esta noche :P) cada quien sus creencias.

Ayer, en una plática que terminó durando poco más de 3 horas, relataba algunos de los sucesos que viví en Navidad cuando estaba chico. Dicen que recordar es vivir, y aunque hay algunos pasajes que no recuerdo con tanta alegría, por lo general todos los años eran especiales, más aún porque siempre las reuniones eran en la casa de mis abuelos maternos (q.e.p.d.) y el árbol que solía adornar la sala en donde mi abuela se sentaba a tejer mientras veía la tele era, en ese entonces, algo majestuoso para mí.

He de confesar que nunca fui afortunado con los regalos. Recuerdo una vez que unos tíos llegaron con un carrote (de juguete) de regalo para uno de mis primos. Tendría yo unos 6 años cuando mucho. Al ver que a él le daban y que yo no recibía nada, solté el llanto. Quién sabe cuánto lloré, que lo siguiente que recuerdo es que alguien le dio dinero a mi mamá para que me llevara a la farmacia cercana (que era el único lugar abierto ese día a esa hora) a comprarme algo para que no me sintiera mal. Ni se diga en los pocos intercambios que hubo. Sí sí: se supone que el sentimiento es lo que cuenta, pero a esa edad cuando das un “sentimiento” que te costó una buena parte de tus mesadas, esperas algo similar a cambio. Sinceramente, le perdí el gusto a los intercambios… tengo mucho que no participo en uno.

Una vez en la secundaria entré, voluntariamente a fuerzas, a un intercambio entre varios grupos. Al niño que me tocó regalarle le compré unos Walkman (obviamente no de marca, pero sí me costaron justo lo de la cantidad estipulada). ¿Qué recibí a cambio? Nada. Se equivocaron en los papeles y pusieron a alguien 2 veces… yo nunca estuve en la lista y los compañeros no eran de lo más generoso que hay en este mundo…

En otra ocasión, ya en uno de mis trabajos formales mientras estaba en la universidad, hubo también intercambio en la oficina (de a wiwi). Si mi memoria no me falla, a la persona que me tocó le compré una mega agenda que casi casi quería para mí, sabiendo de antemano que era algo que esa persona necesitaba y quería comprar. ¿Qué me tocó a mí? Una fantabulosa hebilla. Resulta ser que “le toqué” a un recién ingresado a la oficina, y como buen samaritano, nunca se le ocurrió preguntarle a nadie qué tipo de cosas me gustaban. Una simple pregunta le hubiera generado un montón de respuestas del estilo “videojuegos”. Ya si me hubiera regalado, no sé, el título más malo que había en ese momento, al menos la intención habría contado. Huelga decir que nunca la usé, ni siquiera una vez, y no porque no me gustara, sino porque el tipo de fajo que tenía en ese entonces no era de hebilla intercambiable, y nunca he sido tampoco alguien que le gusta estar comprándose ropa o accesorios cada que tiene oportunidad.

Ya. Me siento más tranquilo habiendo sacado esas “espinitas” 😛

Con todo, sigo con la firme idea de que el sentimiento que se abriga en estas fechas debería estar siempre presente en cada uno de nosotros.

En fin. Mientras las familias japonesas disfrutan su pollo de KFC y su pastel, yo me preparo para ir mañana al trabajo. Unos días más y tendré una semanita de vacaciones, en la cual no saldré a ningún lado, pero tendré un poco de tiempo para ponerme a jugar un par de títulos de PS3 que compré cuando todavía vivía en Fukuoka y todavía ni los toco. ¿El estudio? Sí, ahí está, pero creo que, al menos por una semana, puede esperar.

メリークリスマス!