¡Feliz navidad 2011!

Entre la gente que me hace el favor de leerme a lo mejor hay algunos para quienes la navidad no signifique gran cosa, ya sea por diferentes creencias religiosas o porque sencillamente es un día más. Sin embargo, es una fecha pretexto para ponernos a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestras acciones y sobre lo bueno y lo malo que ha pasado en este año (aunque esto último es en vísperas del año nuevo).

Cristiano o no, el ambiente navideño que se vive y respira en México y latinoamérica definitivamente tiene sabor: desde el tradicional ponche, los tamales y las posadas, hasta las mariposas que sientes porque esperas con ansia a ver si “el niño Dios” se apiadó de ti y te trajo lo que le pediste.

No obstante, yo soy de la idea en que siempre deberíamos pensar más en nuestras acciones y en cómo pueden afectar, de buena o mala forma, al ambiente en el que nos desarrollamos y a la sociedad en la que vivimos. No hacen falta fechas especiales, o mejor dicho, no debería hacer falta. Pero como la realidad es otra, al menos el hecho de saber que no hemos perdido la capacidad de reflexión, aunque sea por un día o una época en el año, es prueba de que somos humanos y que todavía (y espero que nunca suceda) no estamos robotizados.

Al ser Japón un país en donde la religión prácticamente no existe, o mejor dicho, no se toma tan en serio como en paíeses como el nuestro, la navidad es un festival más que hay que celebrar: pollo del KFC y un pastel. Y claro, no hay que olvidar que acá la navidad, o siendo exactos, la noche buena, es una fecha para los novios. Una japonesa me lo dijo mejor que nadie:

Originalmente, la noche buena es una noche “santa”, por eso debería ser en japonés 聖なる夜 (sei naru yoru).

Pero como es para los novios, la noche santa se convierte en noche “de sexo”: 性なる夜 (sei naru yoru).

¿Entienden el chiste? (ambas frases se leen igual. Solamente un kanji es diferente).

En esta época es cuando se extraña no estar en los terruños de uno: las posadas, las piñatas, la cena, la convivencia. Ni modo. Todavía no me toca. Pero para todos ustedes que están del otro lado del charco, les deseo que se la pasen lo mejor que puedan, independientemente de si profesan la religión católica, cristiana, etc. Aprovechen la fecha como un pretexto para convivir, para divertirse, y para echarse unos tamales de carne a mi salud.

¡Feliz navidad! Y que el niño Dios, Santa Claus, Papá Noel o quien quiera que sea el que los visite en noche buena les traiga o les cumpla lo que hayan pedido. Eso sí, para los que esperan a los reyes magos, no se achicopalen: en un par de semanas les toca a ustedes.

メリー・クリスマス!

Les dejo la foto de mi mini-arbol de navidad 😀