Category Archives: ¿Sabías que…?

Detalles de la vida y costumbres en Japón en forma de pregunta. Pequeñeces que pueden hacer grandes diferencias en la forma de ver al imperio del sol naciente.

¿Sabías que…? – Parte 21

En muchas ocasiones he mencionado lo seguro que Japón es como país, y cómo eso se refleja en lugares y actividades que, al menos en México, serían impensables. La que describo a continuación encaja también en esa categoría.
apartarlugar

(Imagen original en: http://cromely.blogspot.jp/2010/06/tokyo-travels-part-07-safety-in.html)

¿Sabías que en Japón es común apartar lugar dejando tus pertenencias en una mesa/espacio (sin dejar a nadie cuidando) y yendo a pedir a la caja?

Lugares siempre concurridos, como Starbucks, suelen pedirte primero que vayas a conseguir lugar antes de ordenar.

La primera vez que viví lo anterior fue en un McDonalds, justo la primera vez que vine a Tokio, en septiembre de 2002. Una amiga japonesa que había conocido en Guadalajara me llevó a pasear al área de Kanda y Akihabara, y a la hora de entrar a comer, el restaurante era de 2 pisos; subimos al segundo, y mi sorpresa fue grande cuando ella dejó su bolsa en la silla y me pidió que hiciera lo mismo con mi mochila.

Yo: “¿Quién va a cuidar las cosas?”
Ella: “Nadie. Aquí déjalas. No les va a pasar nada”.

Huelga decir que, aunque le hice caso, me quedé con mucho pendiente, pues era relativamente fácil para cualquiera tomar la mochila y salir como ni nada del lugar; ni siquiera era necesario correr.

Obviamente, no pasó nada, pero para alguien de México (al menos en Guadalajara) era como el pináculo de la seguridad en Japón que siempre se mencionaba en reportajes y libros.

(Imagen original en: http://ecobitte.exblog.jp/20529696)

Dejar cosas para apartar lugar no es exclusivo de restaurantes o cafeterías. En los eventos de las escuelas primarias y secundarias es común también que los padres de familia vayan muy temprano a la escuela, extiendan sus lonas y dejen sus casas de campaña en el lugar para apartarlo.

Ahora, es lo más normal del mundo que los mexicanos que habitamos en Japón lleguemos a un restaurante o local similar, dejemos nuestras pertenencias en la mesa (celulares y demás incluidos), y sólo saquemos lo necesario para pagar lo que vayamos a consumir.

¿Por qué esto es posible en Japón?

En lo personal, creo que es gracias a la educación en general (casa, escuela, sociedad). El pensamiento es “si no es mío, seguramente es de alguien más (y lo dejo como está)”. Por eso, cuando a alguien se le olvida el paraguas afuera de una “conbini” (7/11, Oxxo o similares), es muy probable que vuelva al siguiente día y el paraguas esté todavía ahí. Y no necesariamente tiene que ser algún objeto, también dinero en efectivo que haya sido tirado por accidente puede ser recuperado. En cambio, en México es más común pensar en “si no es de nadie, es mío”, y hasta  burlarse de alguien que se encuentra mucho dinero y en vez de apropiárselo lo regresa, o intenta regresar, a su dueño.

Obviamente, todo lo anterior no quiere decir que en Japón no se roben cosas, pero los casos son realmente muy contados.

Dicen las historias que hace mucho, mucho tiempo, en nuestro país también se podía hacer lo descrito en este escrito; quiero creer que es (o fue)  sólo en algunos poblados pequeños. ¿Alguien con una experiencia similar en México?

¿Sabías que…? – Parte 20

Mucha gente en Japón aprovecha los largos trayectos en tren para leer, por lo que es común ver a personas sosteniendo un libro aun cuando el tren va a reventar. No obstante, hay algo curioso en esto:

¿Sabías que en Japón la gente usa cubiertas en sus libros para que los demás no se enteren de qué están leyendo?

Cuando compras un libro en un librería, te ofrecen ponerle una cubierta de papel. La primera vez que me pasó, me tomó por sorpresa, pero el sentimiento fue mayor cuando me di cuenta de que lo hacían para evitar que los demás supieran lo que leo en vez de dar protección al libro.

Además, en papelerías se venden cubiertas de tela, piel, o más elaboradas. Como existe un estándar de tamaño para una categoría de libros, este tipo de artículos son llamativos para gente que lee mucho y que le quiere dar un toque personal a sus lecturas. Por supuesto, existe gente que crea sus propias cubiertas. Cabe aclarar que las cubiertas también se ofrecen cuando compras manga. Aunque es común ver a personas de todas las edades leyendo manga en el tren o lugares públicos, existe gente a la que no le gusta que se sepa que està leyendo el más reciente número de One Piece.

¿Sabías que…? – Parte 19

¡Ah! Las aguas termales (温泉 – onsen)… Uno de los placeres que más me gustan de Japón. Es una gran manera de relajarse, siempre y cuando uno pierda el pudor de andar desnudo.

De esto último es de lo que se trata esta entrada:

¿Sabías que en las aguas termales, albercas y baños públicos en Japón, el staff femenino del lugar entra al área de hombres para hacer labores de limpieza, revisar el estado del lugar y la temperatura del agua, entre otras tareas, sin importar que haya gente desnuda?

Antes de que se emocionen, el “staff femenino” se refiere SIEMPRE a mujeres de edad relativamente avanzada. Y no, no pasa al revés tampoco (que el staff masculino se meta al área de mujeres).

Confieso que las primeras veces sí me quedé perplejo: todo el mundo desnudo, ya sea en el sauna, regaderas o en las aguas termales mismas, y de repente se oye una voz que dice (en japonés): “Con permiso…” y ¡zas! 2 señoras (de unos 50 y algo años) entran al lugar y se ponen a realizar sus labores. Ni ellas, ni ninguno de los usuarios, se inmutan.

En la alberca a la que solía ir en Iizuka, siempre estaba la misma señora limpiando el área del sauna y las regaderas. Te saludaba como si no pasara nada. Una vez, lleno de curiosidad, le hice plática y le pregunté (sí, yo estaba completamente desnudo) que si no sentía nada al ver hombres desnudos a su alrededor, y me respondió: “sí me da algo de vergüenza, pero nada más”.

La idea en Japón es que prácticamente nadie ve a las señoras de cierta edad de forma sexual, y de que ellas tampoco andan buscando eso, por lo que ponerlas de staff y enviarlas al área de hombres es para ellas simplemente otra responsabilidad que atender.

Algo similar pasa cuando uno va a lugares en donde hombres y mujeres pueden entrar al mismo tiempo (los famosos 混浴 – konyoku): si van con la esperanza de encontrarse chicas jóvenes se van a desilusionar; generalmente sólo encuentras hombres, o señoras de edad ya avanzada. A mí una vez me tocó entrar mientras estaba una pareja, de unos 40 años aproximadamente, y aunque la señora estaba de buen ver, ni ellos ni yo nos inmutamos por nada. Simplemente llegas, saludas, y te metes al agua caliente.

¿Sabías que…? – Parte 18

Huelga decir que me gustan mucho los videojuegos, ya que tienen un significado especial para mí. En ese sentido, estar en Japón, que es el paraíso de las arcadias, significa poder disfrutar de lo que los famosos “centros de juegos” ofrecen, aunque sólo sea en teoría (ya he comentado antes cómo está el rollo de los trabajos por acá).

Generalmente, la idea de hacer un videojuego de cualquier actividad cotidiana me parece muy buena, ya que acerca a los videojuegos a gente que en su vida había tocado uno, o bien a quienes tenían una idea errónea respecto a ellos. No obstante, me gustaría saber su opinión respecto a lo siguiente.

¿Sabías en que en Japón existen videojuegos en los mingitorios, en los que lo único que tienes que hacer es atinarle al blanco?

 

Sé que esto no es nuevo, pero me intriga saber cómo los ven desde fuera de Japón. ¿Excesivos? ¿Da igual? ¿Divertido?.

Las fotos anteriores son del “juego” llamado 小便小僧, literalmente “el niño de la orina”. Este en sí sólo calcula la cantidad de orina y la compara con la capacidad que tienen los café en lata. Existen otros, pero todos se basan precisamente en la cantidad de orina que sale de tu cuerpo.

Aquí vemos las imágenes de otros juegos similares. De izquierda a derecha, de arriba a abajo:

  • Puzzle Quiz, Chonyoryoku. No lo conozco. No me ha tocado encontrármelo.
  • Bukkake Battle: Hana kara Gyunyuu. El que me parece más interesante por incluir el elemento de competencia. Eres un chico malo en la escuela, y compites por ver quién saca más leche por la nariz. La cantidad de orina es tu poder, y compites con el que haya usado el baño antes que tú. Les diría mi récord, pero no creo que nadie quiera saberlo.YouTube Preview Image
  • Nyonai Checker. Supuestamente “analiza” los elementos que contiene tu orina y con base en eso te dice tu “verdadera” personalidad.
  • Boufuu Keihou Hatsurei. Una repotera del estado del tiempo de repente se encuentra con el anuncio de vientos violentos en el área. Obviamente, la cantidad de tu orina es lo fuerte del viento que la reportera tendrá que soportar. Por cierto, su falda es muy corta :P

Estos juegos se encuentran en los baños de cualquier centro de arcadias, así como en izakayas (bares estilo japonés) y en algunos clubes nocturnos. Si les toca andar por acá y se encuentran con uno, no duden en “jugar”: es gratis :P

¿Chicas? Lo siento, creo que todavía no hay para ustedes :(

¿Sabías que…? – Parte 17

En alguna ocasión hemos escuchado o leído sobre alguien que se encuentra una gran cantidad de dinero, pero en vez de quedarse con ella, la reporta y la regresa a su dueño, sólo para ser blanco de numerosas críticas (por no usar otras palabras) por tal acto de “idiotez”. Al respecto, el ¿sabías que…? de esta ocasión:

¿Sabías que si se te cae o pierdes dinero en Japón es muy probable que puedas recuperarlo?

Obviamente no funciona en todos los casos, pero son mucho mayores las ocasiones en las que puedes recuperar lo que tiraste/perdiste. Depende hasta cierto punto de la cantidad y el lugar. Por ejemplo, si compras un refresco en una máquina vendedora y se te olvida recoger, digamos, unos 350 yenes de cambio, es probable que la siguiente persona los tome (aunque también se da el caso de que ahí lo dejan hasta que llega el dueño o alguien más lo agarra); pero si hablamos ya de cantidades mayores a 1000 yenes, la situación cambia.

En mi experiencia personal, una vez se me cayeron 3,000 yenes (3 billetes de 1,000) en las arcadias a las que solía asistir en Iizuka. No me di cuenta hasta que llegué a la casa (después de la medianoche). Huelga decir que daba por perdido ese dinero. Pero la siguiente vez que fui, uno de los chavos que usualmente iba a jugar ahí me dijo que se había encontrado dinero y que posiblemente era mío porque estaba cerca de donde estaba sentado; él lo había encontrado y lo había entregado a los encargados del lugar. Me dijo que les preguntara al respecto. Así lo hice, y sin muchas preguntas me entregaron mi dinero.

Ustedes dirán “Bueno, 3,000 yenes no es en realidad tanto), pero hay otra historia cercana que implica una mayor cantidad.

Una mexicana que anda por acá traía dinero para comprarse una bicicleta. 30,000 yenes para ser exactos. Por una cosa o por otra, se le cayó el dinero. Esto fue en Shimokitazawa (下北沢), en Tokio. Estaba muy triste y lo mencionó en Twitter. Al leerlo, Saeko (la esposa de Rigo) y yo, prácticamente al mismo tiempo, le recomendamos que fuera a la estación de policía más cercana, ya que era muy probable que pudiera recuperar su dinero. Le dijimos “esto es Japón”. Creo que con más duda que otra cosa, pero ya sin más que perder, nos hizo caso. Su sorpresa fue grande cuando, después de unas cuantas preguntas, le regresaron su dinero. Alguien lo había encontrado y lo había llevado a ese lugar para que la persona que lo había tirado pudiera tenerlo de vuelta.

Ésa es la idea: si se te pierde algo en Japón, lo primero que hay que hacer es reportarlo con la autoridad más cercana (en la calle, a un policía; en una estación de tren, al encargado, etc.). Tomarán tus datos para avisarte si lo encuentran. Aunque ya de todas formas lo des por perdido, no está de más hacer el reporte, sobre todo en el caso de dinero. Parece mentira, pero en realidad se puede recuperar.

En México (y casi podría decir que en latinoamérica), la idea de “si no es de nadie, es mío” es lo común, lo que todos consideraríamos normal en caso de encontrarnos con (o saber de) una situación similar. Por supuesto que hay personas honestas, y apropiarse de algo encontrado en la calle no es necesariamente un delito, pero lo que menciono al principio de esta entrada es quizá la reacción que la mayoraría esperaríamos en un caso similar. Con todo, sé de 2 casos en México (ya hace mucho tiempo) en donde maletines o bolsas llenas de dinero se dejan olvidadas en taxis, y los choferes las reportaron y pudieron regresarlas a sus dueños.

¿Sabías que…? – Parte 16

Estoy seguro que en algún post en el blog ya he mencionado brevemente algo al respecto de lo que hablaré aquí, pero nunca le he dedicado un escrito completo.

Como siempre, me gustaría saber si ustedes saben de algún lugar (en México o en cualquier otro país) donde exista algo similar.

¿Sabías que en Japón existen “tiendas” (entiéndase “lugar donde se vende algo”) en donde no hay nadie cuidando ni atendiendo, y los compradores escogen la mercancía y depositan el costo en una caja?

Este tipo de lugares son quizá la mejor forma de explicar lo seguro que es Japón en comparación con muchos otros países.

Aunque por lo general estas tiendas, llamadas en japonés 無人販売所 (mujin hanbai sho, literalmente “Lugar de venta sin personas”), ofrecen verduras y frutas, también las hay de otros rubros, como artículos varios, tofu y otras clases de comida.

Se podría pensar que estas tiendas se encuentran solamente en el campo, pero también se pueden encontrar algunas en zonas urbanas, especialmente en lugares residenciales; la gente que trabaja los campos cercanos pone a la venta sus cosechas en este tipo de lugares para conveniencia de quienes viven por ahí, ofreciendo productos frescos sin que la gente tenga que ir hasta el súpermercado o directamente al campo para poder adquirirlos.

El procedimiento para comprar es simple, y justamente como lo referí arriba: escoges tu producto, ves el precio y depositas el dinero en la caja destinada para ese fin. Esta caja por lo general está cerrada y solamente tiene una apertura para depositar el dinero, algo así como una alcancía. Aquí, supongo que varios de ustedes se preguntan “¿y qué pasa cuando no tienes cambio?“. Hay 2 respuestas:

  1. Aunque son pocos y muy raros, hay lugares en donde la caja del dinero está abierta y se invita a las personas a tomar cambio si es necesario.
  2. Lo más común es que la gente solamente compre si tiene la cantidad exacta. Si por ejemplo no pudieron comprar alguna vez, la siguiente que visiten la tienda ya sabrán que necesitan llevar cambio.

Dicho sea de paso, también existen los estacionamientos sin gente ni máquinas ni barras de seguridad. Tú llegas, estacionas tu carro, y cuando vas de salida depositas la cantidad en una caja. Obviamente tú calculas el tiempo que estuviste estacionado y depositas la cantidad correcta. Este tipo de estacionamientos se denominan 自己申告 (jiko shinkoku, literalmente “Auto-reportar”, “reportar por uno mismo”) y son relativamente comunes en áreas rurales en Japón. En Iizuka yo llegué a utilizar un par, y uno de ellos estaba justo en el área central de la ciudad.

La siguiente pregunta obligada es: “¿no hay gente que se pasa de lista y no paga?“, y la respuesta obligada es: claro que sí, pero son pocos y contados los casos:

  • En lo que respecta a las tiendas sin gente, los compradores entienden que para poder seguir teniendo mercancía es necesario pagar para que el ciclo no se rompa. Si alguien se roba algo, es probable que la tienda deje de vender ese producto, o en el peor de los casos, se cambie de zona y de lugar. Puede sonar tonto para algunos, pero es parte de la honestidad con la que esta sociedad crece.
  • En cuanto a los estacionamientos, es “más común” que haya gente que los use y no pague puesto que no queda evidencia de que se hizo uso del lugar; no obstante, eso sólo lo hacen “los chicos malos”.

Para terminar, hace poco un estudiante de secundaria en la prefectura de Kanagawa hizo un cortometraje respecto a este tipo de tiendas con el objetivo de demostrar que en Japón se vive pacíficamente. No esperen nada del filme en sí, pero para alguien de 13 años es una forma perfecta de demostrar lo que se vive en su país. Este corte fue el ganador en un concurso de cortometrajes titulado “世界に伝えたい日本のいい所” (Las cosas buenas de Japón que quiero mostrarle al mundo”.

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¿Sabías que…? – Parte 15

Aunque supongo que esto es común en muchos otros países, lo comento aquí porque en Japón fue donde lo viví por primera vez.

¿Sabías que mientras llenas el tanque en las gasolineras de Japón los empleados te limpian las ventanas, revisan el aire de las llantas, te preguntan si tienes basura que tirar, y en algunos casos chequean el nivel de aceite y la batería del carro, y todo es totalmente gratis?

  • También es común que te den un trapo para que limpies la parte interna del coche.
  • Como en Japón no existe la cultura de dar propina, los empleados consideran ese servicio como parte de su trabajo.
  • Hay gasolineras de autoservicio, en cuyo caso lo anterior no aplica porque los empleados están solamente para auxiliar en el manejo de las máquinas o en caso de que haya algún problema.
  • El servicio en las gasolineras no termina cuando el cliente prende el carro para seguir su camino: un empleado te guía hacia la salida y te indica cuando puedes salir sin peligro de que venga gente o algún carro. Al arrancar, te da las gracias efusivamente mientras se quita la gorra (que por lo general es parte del uniforme) y hace reverencia hasta que el carro ha avanzado.

Al igual que con el agua, la primera vez que fui a una gasolinera por acá y me dieron todo ese servicio, yo pensé que me lo cobrarían. “¿Y cómo me niego?”, pensé cuando el empleado limpiaba el parabrisas sin haberme pedido permiso. Viniendo de un país en donde una clase de servicio como ésa invariablemente lleva el concepto de “propina”, he de confesar que sí me sentí mal por no dar dinero (que obviamente no te piden).

 

Incluso en los establecimientos más pequeños y remotos, el servicio incluye al menos: limpiar el parabrisas y preguntarte si tienes ceniza (por si fumas) o basura que tirar. Eso lo comprobé en múltiples ocasiones cuando viajaba en carro por Kyushu. Me encontraba con gasolineras pequeñas, de ésas de una sola lámpara en medio de la oscuridad, y siempre estaba un señor, generalmente de edad avanzada, listo para atenderte.

 

Mi pregunta es: ¿han experimentado esta clase de servicio? De ser así, ¿en dónde? ¿Fue gratis o dejaron propina?

 

¿Sabías que…? – Parte 14

Actualización: Gracias al buen Wally por corregirme en el nombre de la nena en yukata en el video de hasta abajo. Se escribe Saki (咲), pero se lee “Emi”. Hasta ahora me vengo dando cuenta. ¡Muchas gracias Wally! :)

 

El verano ha llegado al país del sol naciente, y ya saben lo que eso significa: playa, chicas en bikini, comer sandía, chicas en bikini, chicas en yukata, chicas en bikini, etc. Pero hay un evento que, para los japoneses, es representativo de esta estación del año. Me refiero a los fuegos artificiales. Por tanto, esta vez el tema es algo que tiene que ver con ellos.

¿Sabías que los japoneses suelen gritar “¡Tamaya!” cuando asisten a un festival de fuegos artificiales al momento en que estos iluminan el cielo nocturno?

Ese grito tiene que ver con historia de Japón:

En la era Edo existía un fabricante de fuegos artificiales llamado “Kagiya” (鍵屋), radicado en Edo (lo que ahora es Tokio). Había ahí un discípulo llamado “Tamaya”(玉屋), que después se independizó y formó su propia fábrica de fuegos artificiales, la cual llegó a rivalizar con Kagiya, volviéndose incluso más famosa.

Durante el festival de fuegos artificiales de lo que hoy se conoce como el río Sumida (隅田川), Tamaya lanzaba al cielo sus creaciones desde la corriente superior del río, mientras que Kagiya lo hacía río abajo. Se dice que era un espectáculo precioso. La rivalidad entre las 2 casas fabricantes era ampliamente conocida, pero curiosamente en los escritos de esa época se cuenta que la gente gritaba el nombre de Tamaya cuando veían sus fuegos artificiales, pero a los de Kagiya no les gritaban nada por alguna razón. Un poema de la época reza lo siguiente:

橋の上、玉屋玉屋の声ばかり、なぜに鍵屋といわぬ情なし。

Hashi no ue, Tama ya Tama ya no koe bakari naze ni Kagi ya to iwanu jou nashi.

Traducido más o menos como “Sobre el puente, sólo se escuchan voces que gritan ‘Tamaya’… Gente sin sentimientos que no dicen “Kagiya”.

Según Wikipedia, en las pinturas Ukiyoe de la época se retratan los fuegos artificiales de Tamaya, no así los de Kagiya.

Un día, Tamaya sufrió un accidente que no sólo acabó con su fábrica, sino con media ciudad. Y tan mala suerte tuvo que el Shogun de la época (徳川家慶, Tokugawa Ieyoshi) esperaba a que amaneciera para ir a orar al templo, por lo que su castigo fue aún más severo: le confiscaron todos los bienes que le quedaban. Tamaya no se pudo levantar de esa situación y terminó su legacía en tan sólo una generación.

Kagiya, por su parte, aún continúa en el negocio de los fuegos artificiales, pero ya no en los más elaborados, sino en los llamados “uchiage”, que son los que se lanzan como entrada antes de una tanda de espectaculares.

Aquí les dejo un video con la preciosa Takei Emi, en donde brevemente se escucha cuando dice “Tamaya” al estar viendo los fuegos artificiales. Este video es parte de una serie que fue creada para promocionar el metro de Tokio.

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¿Sabías que… ? – Parte 13

Me gustaría mucho saber si el ¿sabías que…? de esta ocasión también se acostumbra o lo han visto en otros países.

Sin más preámbulos:

¿Sabías que cuando entras a un café o restaurante en Japón lo primero que llega a tu mesa es un vaso de agua, y puedes tomar toda la que quieras porque es gratis?

Explico:

  • Cuando llegas a un restaurante, los meseros te dan la bienvenida y te dan un vaso de agua, incluso antes de que ordenes algo. Generalmente es un vaso pequeño, pero siempre hay jarras en las mesas o bien puedes pedir tanta agua como lo desees. El agua no tiene costo.
  • Si con tu orden no pides ninguna bebida, por lo general te sirven más agua.
  • En Japón, lo que nosotros conocemos como “agua natural” es llamada “agua mineral” (ミネラルウォーター). De ahí que los japoneses se confundan cuando salen del país y piden agua mineral esperando obtener agua común y corriente.
  • Aquí se puede beber el agua directamente del grifo (de la llave) sin problema, aunque algunos japoneses prefieren hervirla primero.

Cuando recién llegué a este país, el hecho de que en las cafeterías me sirvieran agua sin haber ordenado nada sinceramente me sorprendió, sobre todo porque vienes con la idea de México: “chin… me lo van a cobrar”.

¿Saben ustedes de algún otro país en donde se acostumbre algo similar?

¿Sabías que… ? – Parte 12

Me pasa algo curioso con esta sección: cuando quiero publicar algo al respecto y me siento a pensarlo, las ideas simplemente no salen; pero cuando estoy haciendo otra cosa, voy en el tren o estoy comiendo en alguna fonda barata, de repente salen a la luz esos detallitos de la vida cotidiana que justamente quiero plasmar aquí.

Después de la breve introducción:

¿Sabías que los taxis en Japón tienen una puerta semiautomática para que los pasajeros no tengan que abrirla o cerrarla?

Suena muy futurista y avanzado, pero en realidad no lo es tanto.

  • Lo automático simplemente consiste en una palanca que está en el asiento del conductor. Todo mecánico.
  • La puerta automática es la trasera del lado izquierdo, que es por donde en general la gente está acostumbrada a subir.

Es un detalle mínimo, pero te llegas a acostumbrar tanto a él que cuando quieres tomar un taxi fuera de Japón te quedas esperando a que la puerta se abra sola.