De cambios de trabajo – Adaptación

Todavía no ha pasado ni un mes desde que comencé en mi nuevo trabajo, pero con eso de que este año en Japón tendremos 10 días de descanso debido a la abdicación del emperador actual, el ascenso al trono del nuevo emperador y el cambio de era (de lo cual ya hablaré en otro artículo), decidí escribir esto ahora; incluso me estoy saltando otros artículos que están en borrador porque le quiero dar prioridad a esto, sobre todo por todo lo que ha implicado.

Como en todo trabajo nuevo, los primeros días son los más pesados emocionalmente. Si bien la carga de trabajo no es mucha y todavía no tienes responsabilidades, toma tiempo asimilar tu nueva posición e ir conociendo a tus nuevos compañeros de trabajo. Todo eso es normal. Lo que realmente me preocupaba era saber si “daba el ancho”, porque la posición que ocupo ahora es mucho más demandante que la de todos los trabajos que he tenido hasta el momento y traía la presión de que si lo que sabía iba a ser suficiente. En resumen: me sentía un fraude, que no “la iba a armar” y que mis habilidades no iban a ser suficientes. De hecho, durante el cambio de trabajo tuve una semana de descanso y la usé para estudiar y repasar un buen de conceptos que traía oxidados. Obviamente no podría repasar todo, pero quería estar lo más preparado posible… me quería sentir como enciclopedia y me aterraba que me fueran a preguntar algo que se supone sabía pero no traía el concepto fresco.

No les miento: el primer día, al firmar el contrato, estaba temblando. Y ese temblor duró prácticamente todo el día. No desapareció el día siguiente, pero sí fue haciéndose menor, y menor, hasta que por fin se fue. No obstante, todavía no pasaba ni una semana y ya tenía asignado un mini proyecto en el que tenía que presentar resultados (aunque fuera preliminares) para la siguiente semana. ¿Podía? si; ¿era mucho?… más o menos; ¿estaba exagerando?… definitivamente no, pues como ya he mencionado arriba, el trabajo es demandante, pero es 100% de mi área y de lo que me gusta hacer, así que, a pesar de todo, eso ha compensado las largas jornadas de trabajo que he tenido.

Empresa no japonesa

Quizá no lo he mencionado, pero mi nuevo trabajo no es en una empresa japonesa, y eso ha marcado una diferencia abismal en mi experiencia laboral por este lado del mundo. En serio: estaba totalmente acostumbrado a las empresas japonesas, a su forma de hacer las cosas, de tratarse con los compañeros de trabajo, de respetar (a manera muy japonesa) a los jefes, y por ende había olvidado lo que es estar en un lugar en donde todo es diferente y tienes que dar todo desde el princpio pero a su vez  también desde ese momento tienes participación, voz y voto. Parte del miedo que tenía era ignorar si me podría adaptar a eso. Permítanme explicarles el porqué. Acuérdense que lo que digo no necesariamente es la verdad universal. Revisen otras fuentes y experiencias para que tengan una mejor visión de lo que aquí comento.

Basado totalmente en mi experiencia (aunque pueden leer muchas otras que les harán ver que las cosas no son tan diferentes), las empresas japonesas son increíblemente improductivas. La cantidad de burocracia que se maneja es increíble, y tomar una decisión, por pequeña que sea, implica tener montones de juntas, correos electrónicos, faxes, y demás. No malinterpreten: hay ocasiones en que las decisiones son críticas y se tienen que tomar con mucha calma. A lo que me refiero es que hay mucha pérdida de tiempo en eventos que podrían ser mucho más cortos y darle velocidad a su aplicación. La mayoría de las juntas a las que he asistido en empresas japonesas podrían haber terminado en entre 20 y 40 minutos, pero se alargan innecesariamente hasta 2 o 3 horas, donde en algunos de los casos es porque una persona venerable necesita como 4 explicaciones, mientras que en la gran mayoría se debe a que quien organizó la junta dijo que duraría 2 horas y pues… como hay tiempo de sobra hay que volver a repasar todo desde el principio (la primera vez que me pasó no lo podía creer). Y no piensen que es divertido estar viendo presentaciones en Power Point donde cada diapositiva está REPLETA, ATASCADA de texto, o mejor dicho, incluye TODO lo que el presentador va a decir, y éste se limita a decir nada más eso y no dar explicaciones a fondo…Ni se imaginan la diversión que uno tiene ahí.

Asimismo, es realmente fácil procrastinar en una empresa japonesa. La “técnica” que hay que aprender es simular que estás ocupado. NETA, no miento. He leído posts en Reddit donde prácticamente es un meme mencionar las técnicas que cada uno tiene para lograrlo. ¿Con qué fin? Simple: que no te avienten el trabajo de alguien más. Aquí dirán: “¡No manches! Sería tu oportunidad para demostrar que sí puedes y ganarte un bono o un aumento”… En un mundo ideal quizá así sería, pero si hablamos de empresas japonesas yo, insisto, basado totalmente en mi experiencia, les contestaría con: “JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… Nel :(“. El secreto me lo enseñó hace muchos años un japonés que trabaja en el gobierno: si ven que estás “ocupado”, los superiores pensarán que le estás echando muchas ganas a lo que tienes que hacer. Pero si terminas rápido, entonces te avientan más trabajo porque obviamente lo que estás haciendo es muy fácil y necesitas más carga de trabajo para poder quedarte horas extras como la mayoría de los que trabajan contigo. Y si tomamos en cuenta que muchas empresas japonesas basan los aumentos en el tiempo que tengas laborando ahí pues…le quitan la motivación a uno.

Ignoro en este momento si lo he comentado antes (creo que sí, pero vale la pena mencionarlo aquí también): en la empresa anterior una vez terminé una de mis primeras chambas en 3 días, con todo y documentación. Cuando fui a reportarle a mi jefe y éste vio que ya estaba todo hecho, me dijo que había considerado varias semanas para la tarea y que no se la podían entregar al cliente tan pronto porque pensarían que las cosas no se hicieron bien. Me quedé creo que un par de semanas sin mucho que hacer.

En empresas japonesas es, por lo general, más importante demostrar que le estás echando ganas a lo que tienes que hacer que en ser eficiente. Muchas veces un trabajo hecho rápido (y bien) es sinónimo de falta de calidad, sobre todo cuando quien te revisa es alguien chapado a la antigua. Vale más hacer la amistad con el superior, el supervisor y todos los que estén arriba de ti en la escala jerárquica que mostrar tus habilidades y resolver problemas, porque te terminas convirtiendo en eso: en el que saca la chamba a como dé lugar… aunque esto último creo que pasa mucho también en otros países.

Hablando de mi caso, otro detalle de las empresas japonesas en las que he trabajado es que creen investigación es lo mismo que desarrollo; ignoran por completo el proceso de investigación y te evalúan como alguien que nada más desarrolla. y por lo mismo te exigen lo mismo que a ellos. Me di cuenta que hay lugares que mueren por decir que tienen un departamento de investigación pero no quieren invertir en investigación en general. En la primera empresa en la que trabajé en Japón, el dueño puso en mis tarjetas de presentación que yo era un “ingeniero de ventas”, y quería que yo fuera “capaz de manejar esa área y también la de mercadotecnia”. La fantabulosa empresa del post “Luz” me contrató como ingeniero de procesamiento de lenguaje natural pero a los 3 meses me dijeron que no había trabajo de eso y que me iban a evaluar como ingeniero de aplicaciones web; sobre la empresa con la que acabo de terminar relaciones ya hablé un poco en el escrito anterior, pero hubo un periodo muy raro durante el cual iba a sentarme 8 horas sin tener un objetivo fijo ni tampoco libertad para proponer algo nuevo o que ayudara en algo; reportaba cada semana, pero no iba a ningún lado.

He de dejar algo muy claro: soy mexicano (¿a que no sabían? :P) y aunque puedo sonar mamón con lo que digo, soy de las personas que entienden que chamba es chamba y que hay que sacarla como sea. En la empresa anterior la hice de tester, programador, embajador cultural, asistente en la aplicación de exámenes, director de círculo de estudios, representante de la empresa en conferencias, y ya al final una mezcla de 20% investigación, 50% de desarrollador y 30% de sysadmin.

Regresando al punto original: estaba tan acostumbrado a las empresas japonesas que una vez le mencioné a uno de mis mejores amigos de toda la vida que estaba comenzando a creer que yo nada más servía para Japón. No tenía la mentalidad japonesa ni concordaba con ella, pero estaba acostumbrado a la forma de trabajar en Japón que no sabía si realmente mis habilidades servían de algo. Recibí muy buena retroalimentación esa vez y me ayudó a salir de un hoyo en el que, sin saberlo, estaba cayendo más y más. En pocas palabras: inseguridad.

Como quieran y gusten, me aventé al ruedo, consciente de la existencia de mi miedo y un poco escéptico de mí mismo y de lo que soy capaz de hacer.

El resultado apenas se está comenzando a ver. Obviamente el miedo no ha desaparecido, pero saber y aceptar que existe, ha sido sin lugar a dudas una de las acciones que más me ha ayudado en los últimos años. He recibido apoyo aquí en el blog, por parte de amigos en la vida real y por parte de mi familia también (la de aquí y la de México), e incluso de uno de mis nuevos compañeros de trabajo que notó algo al respecto y me hizo unos comentarios que fueron muy relevantes los primeros días en la empresa,. Todo, absolutamente todo eso, ha sido invaluable. Ya no tiemblo, ya voy al trabajo con la mentalidad de enfrentar los retos que se me presenten y no predispuesto a decir que no sé algo; ya hablo, ya discuto, e incluso ya he comenzado a proponer, situación que no habría sido posible en mis anteriores trabajos en tan corto periodo de tiempo. Ya he comenzado a ser yo otra vez, a recuperar de una buena vez lo que las amargas experiencias del pasado me quitaron. Todavía falta mucho, pero creo que el principio de la nueva etapa ha sido indudablemente mejor de lo que me imaginaba (infiérase “lo peor”). Aún hay cosas inciertas, pero me preocuparé de ellas cuando llegue el momento.

Quiero agradecer a todas las personas que me dieron un consejo o dejaron un comentario aquí en el blog. De verdad, han sido realmente de mucha ayuda 🙂

Por lo pronto a descansar todo lo que se pueda en esta semana dorada de 10 días. Mayo será un mes muy pesado, así que tengo que estar listo para lo que viene.

6 thoughts on “De cambios de trabajo – Adaptación”

  1. Hola Manuel,

    ¡Qué alegría que las cosas vayan mejor!
    Que todo siga así y mucho éxito en todo lo que venga.
    Un día a la vez 😉
    Saludos,

    1. Holas.

      Muchas gracias por tu comentario.

      Sip, un día a la vez. No tienes idea de lo importante que ha sido eso para mí: frenarse y no anticipar cosas que ni siquiera sabes qué onda. Concentrarse en el día y poco a poco ir saliendo.
      Ahí va la cosa.

      Saludos.

  2. podrias hacer un post sobre el Tokutei Ginou por favor??
    ya me cansé de buscar pero nomas no encuentro información mas que estara en vigencia desde este abril que ya casi termina
    saludos desde Durango, Durango

    1. Hola Néstor.

      Para poder escribir sobre la visa de actividades específicas tengo que ponerme a leer bien las definiciones y condiciones de la misma. Mejor te dejo una liga (en inglés) que explica todo de forma clara y sencilla. Creo que te puedes basar en ella para poder encontrar más información.

      https://blog.gaijinpot.com/new-specified-skills-visa-for-japan-your-questions-answered/

      Una cosa: ten mucho cuidado y revisa bien las empresas, porque en otros programas de gobierno similares se han dado muchos casos de explotación a extranjeros.

      Saludos.

  3. creo que eso de hacer como que estas ocupado es igual en todos lados. En mi caso trabajo en la ciudad de mexico como analista económico lo que significa que estoy todo el día en excel, llevo 3 años en mi empresa y mi rutina de trabajo consiste en recibir un proyecto el Lunes del jefe hacerlo en 3 o 4 horas de trabajo duro, después twitter, blogs, noticias, etc, pero hacer como que estoy trabajando si pasa el jefe y irme a mi casa, el martes hacer me tonto y antes de irme enviarle el trabajo al jefe, el miércoles recibo correcciones menores las hago en 2 o 3 horas se las envió al hasta el jueves, mientras que el viernes normalmente tengo juntas y salgo temprano.

    Mientras que un compañero que entro con migo y que tiene la mala costumbre de acabar e inmediatamente ir con el jefe se convirtió en el saca chamba del departamento, esta todo el dia en chinga y mientras yo me voy a las 6 o 7 de lunes a jueves y a las 2 los viernes el esta hasta las 9 o 10 de la noche y aveces llega a trabajar a su casa. Y lo mas gracioso es que nos han dado los el mismo ascenso y la otra vez hablando con el me entere que gano como 7 mil mas al mes que el porque negocie bastante mejor al entrar y porque a los dos años pedi un aumento que me dieron.

    en definitiva el mercado laboral no es justo y ser tramposo tristemente sale mas rentable

    1. Hola Luis.

      Muchas gracias por tu comentario.

      Sí, tienes razón. Dejando al lado lo de “procrastinar”, creo que para el trabajador es una situación relativamente cómoda porque no te fuerzas ni estresas para hacer tu trabajo, mientras que para la empresa es dinero y recursos perdidos.

      Es lamentable la situación porque aunque hay gente que aprocvecha ese tiempo para estudiar, aprender y moverse a otro lugar donde pueda usar sus conocimientos y realmente la empresa los valore y los remunere de forma justa, hay quienes se quedan en esos lugares estancados, enojándose o haciendo menos a los que sí hacen la chamba y llevándose el crédito. Y lo peor es que hay casos en los que prácticamente le tienes que rogar a la gente para que haga su trabajo.

      En todos lados se cuecen habas. Pero así como ese tipo de lugares existen, también hay en los que realmente puedes poner a prueba todo lo que sabes y crecer profesionalmente. Pero a final de cuentas, la satisfacción personal es diferente para cada persona.

      Saludos.

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