Japón y el alcohol

El sake es toda una cultura en Japón

Japón tiene muchas incógnitas para el resto del mundo: su sociedad, sus costumbres, la casa imperial, etc. Una de ellas es sin duda el alcohol, que aunque no es exclusivo de este país, la cultura que lo rodea es totalmente diferente a lo que se está acostumbrado en la mayoría de países del mundo.

El sake (酒), palabra con la que se nombra a toda bebida alcohólica (y que técnicamente hablando es una bebida embriagante creada a base de arroz) es más que parte de la vida cotidiana del japonés: es un modo de vida, una costumbre que la misma sociedad te impone y con la que te bombardea, y por desgracia, es una de las bases con las que se mueve esa misma sociedad.

Legalmente no se puede beber alcohol en Japón hasta alcanzar la mayoría de edad (20 años), y aunque secretamente hay menores que toman, la ley es muy estricta al respecto; cuando un artista o alguien famoso menor de edad es descubierto infraganti tomando alcohol o fumando, es un hecho que será un escándalo y que puede hasta perder su carrera por ese motivo. Suena exagerado, pero así es como el gobierno “trata de poner el ejemplo”… Lo malo es que todo lo demás (publicidad, influencias de los medios y la misma sociedad) no dejan de bombardearte con mensajes referentes al alcohol, a beber moderadamente y a que solo debes beber cuando ya seas mayor de edad. Es decir: Japón te mentaliza para que justo cuando cumplas 20 años estés “listo” para probar la gran variedad de bebidas embriagantes que el país te ofrece… pero te dice que no seas niño malo y que si tienes menos de 20, ni de broma te acerques al sake. ¿Suena contradictorio?

Aquí unos ejemplos de publicidad de bebidas alcoholicas:

En la vida diaria

El tradicional brindis
Hiroshi, el papá de Maruko

Todo en Japón es sake: eventos sociales, fiestas, celebraciones, terminar el trabajo diario y, por supuesto, negocios. Si hablamos de lo primero, es hasta cierto punto normal beber en ese tipo de situaciones “sociales”. En cuanto a terminar el trabajo diario, muchos japoneses acostumbran el 晩酌 (banshaku), que no es nada más que beber en casa diario por la noche, después de que termina la jornada laboral; incluso las amas de casa lo hacen. Digamos que es su pequeña recompensa después de sacrificar todo el día en el trabajo (ya sabemos lo común que es por acá trabajar horas extras). Los salary man acostumbran ir a beber después del trabajo, generalmente con colegas o invitados por superiores (invitaciones que claro no puede rechazar), y siempre están limitados por la hora a la que pasa el último tren y por su 小遣い (kozukai, el dinero que les da la esposa para gastar al mes): mientras haya dinero y forma de regresar a casa, no hay tanto problema. Incluso series de animación famosas y totalmente tradicionalistas como Sazae-san o Chibi-Maruko-chan muestran cómo esta práctica es común y debe ser bien vista (siempre y cuando no se pasen vergüenzas).

Masuo y Namihei bebiendo

El mundo de los negocios es punto y aparte. Para negociar algo nada como una cena con sake incluido, o bien una ida a un snack a beber durante 90 minutos acompañado de lindas japonesas en vestido de noche, o qué mejor que después de eso ir a un soap land y “bañarse” con otra japonesa linda. ¿Todo parece normal y familiar, parecido a otras culturas? Aquí unas cuántas “reglas” al momento de interactuar con bebidas alcohólicas:

  • Nunca debe servirse uno mismo. Siempre hay que buscar, en la medida de lo posible, que alguien más nos sirva. Lógicamente, nunca hay que dejar que nadie más se sirva a sí mismo, especialmente los jefes o personas importantes.
  • Las mujeres que atienden a una sesión de beber alcohol, conocidas como 飲み会(nomikai), generalmente serán las encargadas de estar sirviendo el sake y pidiendo más cuando esté a punto de terminarse.
  • Al momento de servirle a alguien más, la etiqueta de la botella siempre debe estar hacia arriba. Nunca servir con la etiqueta abajo.
  • No se comienza a beber hasta que todos están listos para hacer el brindis inicial.
  • Al momento de chocar las copas o los vasos, nunca hay que permitir que el vaso esté al mismo nivel de una persona mayor o importante; en ese caso, nuestro vaso tiene que chocar al vaso de esa persona desde una posición más baja, reflejando así el status que ella posee (?)

Entre otras… es tan detallado que uno puede perderse entre tanta norma a seguir.

Como se menciona arriba, para los japoneses beber sake es como el colofón del día, por lo que es muy raro que alguien comience a beber a medio día o a la hora de la comida. Beber = descansar o relajarse, por eso no es bien visto beber y continuar trabajando. En ese sentido tienen una disciplina bárbara al respecto, y por mucho que se antoje una bebida a medio día (salvo que sea día de descanso), lo más probable es que el japonés se diga a sí mismo “No debo beber ahora, pero saliendo del trabajo ¡me doy mi recompensa!“.

Si eres mayor de edad, los japoneses deducen que bebes alcohol y se empeñan en querer servirte. Escuchar que alguien es abstemio por voluntad propia es algo sorprendente para ellos, puesto que como a todos les gusta el sake, si no se puede beber debe ser por causa de alguna enfermedad… eso es lo que piensan. Yo a la fecha sigo recibiendo comentarios de “¿por qué no bebes, si a los mexicanos les encanta beber?” cada vez que rehuso una bebida alcohólica.

Paréntesis: si en este momento se están preguntando si bebo o no alcohol, la respuesta es sí, pero muy, muy rara vez. Era 100% abstemio cuando llegué a Japón, pero la sociedad y la forma de interactuar con ciertas personas me llevó a tener que aceptar bebidas alcohólicas, muchas veces a la fuerza. Me gusta mucho el tequila, eso no lo niego, pero solo una vez en toda mi vida me he puesto borracho y eso fue porque deliberadamente me hicieron una bebida que era 90% 焼酎 (shochu, bebida a base de arroz o camote) y 10% agua después de haber tomado como otras 6 y que me sintiera lo más normal del mundo. Querían que a fuerzas me emborrachara y lo consiguieron, aunque terminé vomitando a los 15 minutos de haber ingerido eso.

¿No bebes? No hay problema. No es mal visto no beber, pero acostúmbrate a que quedarás fuera de algunas reuniones informales (que realizan los trabajadores o estudiantes para conocerse mejor) o incluso de 合コン (goukon, especie de reunión organizada con el fin de conseguir pareja). Muchas personas respetan que alguien no beba, solamente que a todos les parece raro que alguien no lo haga simplemente porque no le llama la atención.

¿Disciplina?

Las largas filas de taxis afuera de los bares

Hay que reconocer que la mayoría de los japoneses tienen mucha disciplina en lo que al alcohol se refiere, en especial a evitar la mala combinación de tomar y manejar: si alguien va a beber, se anticipa y pide que alguien lo lleve o lo recoja, o bien se va y regresa en taxi (de ahí que por las noches se vean grandes filas de taxis a las afueras de los bares o izakayas). Pero esta disciplina no nació de la noche a la mañana, y prácticamente es forzada. ¿Por qué? Porque el castigo por manejar en estado de ebriedad es realmente severo, y lo peor es que, con las reformas hechas en 2007, no solo se castiga al conductor, sino también a los acompañantes y al negocio que le vendió sake… No obstante, este cambio no vino de a gratis: tuvo que suceder una desgracia para que Japón volviera a poner el dedo en el renglón y endureciera las medidas contra los conductores ebrios:

26 de agosto de 2006, Fukuoka. Un empleado del centro municipal de protección animal de Fukuoka, maneja en estado de ebriedad e impacta por detrás a una camioneta, provocando que ésta rompa el borde del puente y caiga a la bahía de Hakata. Mueren los 3 niños de la familia, solo sobreviven los papás. Más información aquí (en inglés).

El culpable, Futoshi Imabayashi, de 22 años en este entonces, fue detenido y está siendo procesado… pero la vida de los 3 pequeños no se puede recuperar. Esto motivó a una propuesta de cero tolerancia para conductores ebrios, y el cambio a ley entró en vigor en 2007. Los puntos más importantes de las nuevas reformas son:

  • Manejar en estado de ebriedad: 35 puntos menos en la licencia; cancelación de la licencia de manejo e imposibilidad para tramitarla de nuevo durante 3 años. 5 años de cárcel o multa de hasta 1 millón de yenes.
  • Manejar con aliento alcohólico: De 0.25 mg o más por litro, 25 puntos menos en la licencia; cancelación de la licencia de manejo e imposibilidad para tramitarla de nuevo durante 2 años.  De 0.15 mg hasta menos de 0.25 mg por litro: 13 puntos menos en la licencia. Suspensión de la licencia de manejo por 90 días. En ambos casos, 3 años de cárcel o multa de hasta 500,000 yenes.
  • Mismo castigo al que le presta el carro a alguen que es detenido con aliento alcohólico: si le prestas el carro a alguien y ese alguien se pone ebrio o tiene aliento alcohólico y lo detienen, prepárate a recibir el mismo castigo que a él se le imponga.
  • Castigo a los acompañantes: si vas en el carro y el conductor está ebrio o tiene aliento alcohólico y los detienen, el castigo es: conductor ebrio: 3 años de cárcel o multa de hasta 500,000 yenes; conductor con aliento alcohólico: 2 años de cárcel o multa de hasta 300,000 yenes.
  • Castigo al negocio que le vendió alcohol al conductor: si detienen a alguien ebrio o con aliento alcohólico, también el negocio donde el detenido bebió la lleva de perder. Es obligación del negocio asegurarse que los clientes que pretendan tomar no manejen después. Castigo: igual que el de los acompañantes, con la posible revocación del permiso del negocio.

Cuando se tienen este tipo de castigos y realmente se aplican, uno se la piensa dos veces antes de hacer algo. Sin embargo, aun con estas reglas, hay quienes deciden que es mejor tomar y manejar, y se la juegan poniendo en riesgo su vida, libertad e integridad y la vida de otras personas que ni la deben ni la temen. Fukuoka es todavía en estas fechas, primer lugar nacional en accidentes causados por conductores ebrios.

Las compañías obviamente quieren que sus productos se consuman, pero no quieren que sus productos se vean envueltos en percances. Así, por ejemplo, Kirin, empresa que crea una gran cantidad de bebidas alcohólicas, ofrece la primera bebida en el mundo (según ellos) con sabor a cerveza, que parece cerveza, pero que no es cerveza, y que contiene ni más ni menos que 0.0% de alcohol, o sea que puedes tomarte las que quieras y después conducir tu coche sin ningún problema o remordimiento. El producto se llama “Free”:

¿Mi opinión al respecto? Mejor cómprense un té de algo o un refresco y eviten a toda costa esta bebida. Tómenlo como alguien a quien no le gusta mucho la cerveza, pero esa cosa “Free” sabe a todo menos a cerveza. Compré un par para probarla y no me pude acabar ni una sola… Mal sabor, sí, pero hay que reconocer que es una buena medida para tratar de reducir los casos de conductores con aliento alcohólico.

La tentación de beber es grande, más si la sociedad prácticamente te lo exige. Reitero: no es mal visto no beber en Japón, solo que, siendo un elemento tan común en la vida cotidiana del japonés, sigue pareciéndoles extraño. Lo mejor es seguir tus convicciones, y si vienes a Japón, solo recuerda no manejar si bebes, y no subirte al carro de alguien que va manejando con aliento alcohólico.

El sake es un elemento cotidiano en Japón; tanto, que podemos decir que la sociedad realmente se mueve alrededor de él. Con similitudes y diferencias entre otros países, la forma de ver al alcohol en el país del sol naciente es ciertamente especial, y el sake es el elemento que no puede faltar en las reunciones… pero para que los presentes se animen a conversar, puesto que de otra forma no “agarran valor”. Si les gusta beber, deben asistir por lo menos a una nomikai cuando vengan a Japón 😀