Un mexicano en Guam

Muchos de los becarios en Japón aprovechan las vacaciones para viajar fuera del país: algunas veces se van a Europa, otras a diferentes partes de Asia, y otros tantos a otros países del continente americano además de México. Es común que se aprovechen los periodos vacacionales largos para regresar a ver a los amigos y a la familia también, pero la recomendación que se hace una vez habiendo obtenido la beca es de “viajar a donde en otras circunstancias no sería tan fácil”.

Yo no aproveché tal oportunidad. En mi tiempo de becario optaba por viajar dentro de Japón y, de vez en cuando, regresar a México (una vez cada 2 años aproxidamente). Los únicos países que visité además del rancho fueron Australia, Hong Kong y Macau, y eso porque fui a presentar un par de artículos técnicos durante el doctorado.

Después de graduarme, sólo había regresado a México un par de veces, y no había tenido la oportunidad de viajar a otros destinos, tanto por falta de recursos económicos como de tiempo. Este verano no iba a ser la excepción, pero resultó ser que en la empresa donde laboro actualmente dan 5 días de vacaciones de verano, así que fue el pretexto perfecto para buscar un destino relativamente barato y que me permitiera desintoxicarme (aunque fuera un poco) del modus vivendi japonés. La opción fue Guam, pero eso de las “vacaciones de verano” fue todo un circo. Explico:

Yo sinceramente no contaba con esos días. En Japón tienes derecho a 10 días de descanso el primer año, y a uno extra por cada año que estés en la empresa, hasta un máximo de 20 (si mal no recuerdo). El punto importante aquí es que esos días se tienen que usar para cualquier cosa que se presente y que te impida estar en el trabajo a esas horas. ¿Tuviste un accidente y tienen que hospitalizarte? Usa tus días de vacaciones si no quieres que te descuenten el sueldo. ¿Necesitas hacer un trámite bancario o en la oficina de migración referente al trabajo que desempeñas? Usa tus días de vacaciones. 10 días el primer año suenan “muchos”, pero cuando te das cuenta de que para todo necesitas usarlos, andas cuidando no tener que ausentarte para poder pedir días libres juntándolos con días festivos para poder descansar más tiempo. Por tanto, 5 días extra sonaban perfecto.

A mediados de junio, pregunté a los del equipo que si había problema en que tomara esos días del 19 al 23 de agosto, y nadie dio negativas. Le hice saber al jefe que tomaría esos días y que ya estaba el visto bueno por parte de los demás, así que sólo tendría que escribir el permiso, que me lo firmara, y entregarlo al departamento de administración. Hice todo lo que debía y así quedó todo. Esto fue un viernes.

El viaje fue planeado un día después. Había paquetes baratos que incluían el avión y el hotel, y como había decidido descansar la semana siguiente al Obon, los precios bajaban espectacularmente. Hice la reservación, saqué los ahorros y pagué ese mismo día. Ya nada más era cuestión de sacar la visa de Estados Unidos y prepararme para el viaje… o al menos eso creía.

El lunes siguiente el jefe me manda llamar y me dice que “se le olvidó” que los empleados por contrato (los que todavía no son oficiales) no gozan de esas vacaciones; que si quería descansar los días acordados tendría que usar días de mis vacaciones “normales”, y que lo disculpara por el error. Yo así con cara de “no manche…”. Obviamente le reclamé, porque las vacaciones de verano comenzaron a mencionarse desde mayo en las juntas del departamento de sistemas (donde fue que me enteré de ellas), y varios del departamento, incluyendo el mismo jefe, continuamente me preguntaban si las usaría para viajar a México. Todo quedó en un “haré lo que pueda” de su parte y en un “pues aunque sea así, pero me voy” de la mía.

Después de ese sinsabor, todo lo demás salió bien: obtuve la visa, se hicieron las compras necesarias, y el pasado 19 de este mes se realizó el viaje.

 

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Buscar trabajo en Japón estando en México

En las últimas semanas me han llegado muchos correos pidiéndome consejos y asesoría para buscar trabajo de este lado del mundo estando en México. A todos los que me han escrito les he respondido más o menos lo mismo, adaptado a cada caso y situación que me hacen el favor de contarme.

Con el objeto de que estas respuestas le puedan ser de ayuda a alguien más, decidí compilar todo en una sóla página y ponerla aquí en el blog:

http://manuel.midoriparadise.com/buscar-trabajo-en-japon-desde-mexico/

No se esperen lista de agencias de trabajo, ni “trucos” para quedarse por acá. Es un proceso descrito desde mi punto de vista, basado en mi experiencia y en cosas que he visto en varias personas con las que he convivido.

Échenle un ojo. Si les ayuda en algo, ¡qué bien! Si creen que debería ahondar más en algún detalle, avísenme por favor por medio de los comentarios.

¡Saludos!

Monte Fuji, 10 años después

Entre quienes escriben un blog estando en Japón es casi un ritual tener una entrada del estilo “¡escalé el monte Fuji!”. ¿Yo? Hasta el momento no tenía ninguna; primero porque vivía en Fukuoka, y segundo porque nunca había planeado ir realmente. Ahora, estando en Tokio, y con muchos amigos mexicanos, el pasado 20 de julio nos lanzamos a la aventura.

 

Los participantes en tal importante evento:

  • Sandy
  • Luisa
  • Janet (amiga de Luisa que vive en Australia)
  • Magda
  • Eduardo
  • Joel
  • Poncho
  • Esdras
  • Edgar (quien tomó la foto anterior)
  • Su humilde servidor

La cita fue en Shinjuku. Sandy (@Sandyael) se encargó de hacer las reservaciones correspondientes; encontró un tour para subir con guía, dormir un rato en una de las posadas en la montaña y entrar a aguas termales el siguiente día. Todo sonaba perfecto.

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Beca de Monbukagakusho sin pasar por la embajada de Japón

Antes que cualquier otra cosa, quiero pedir una disculpa a Vic (mencionado en este escrito) por la tardanza en redactar todo esto. Por una cosa o por otra se fue retrasando, pero al fin aquí está.

Hasta ahora, todo lo que he comentado respecto a la beca del ministerio de educación de Japón (Monbukagakusho) ha sido basado en el procedimiento “estándar”: postular por medio de la embajada de Japón en México. No obstante, hasta hace poco yo también desconocía que es posible postular directamente por medio de universidades japonesas, evitándose todo el papeleo, proceso y sinsabores que puede llegar a ocasionar hacerlo mediante la embajada. Explico:

Varias personas me han comentado (y ya desde hace años), que sienten que el proceso con la embajada no es 100% justo, que hay favoritismos, y en fin, un número considerable de quejas al respecto. Aunque en mi caso no puedo corroborar directamente esas molestias puesto que yo obtuve la beca la primera vez que postulé, el hecho de escuchar opiniones similares de gente no relacionada entre sí y en tiempos diferentes, me hace creer que posiblemente algo ande mal.

De entre todas las opiniones que he escuchado, la de Vic (pseudónimo escodigo directamente por el afectado) ha sido la más documentada y estructurada. Vic explica todo lo sucedido en una entrada de un blog creado específicamente para eso:

BaJapón: Las Dos Caras de la Moneda, Beca Monbukagakusho

Resumiendo el artículo de Vic: siente que le fue muy bien durante todo el proceso y está prácticamente seguro de haber obtenido la beca, pero no lo logra; al ir a preguntar las razones, recibe una respuesta totalmente inapropiada por parte de quien al parecer es quien tiene la última palabra sobre quién gana las becas. Vic está seguro de su capacidad, busca la forma de obtener la misma beca por otros medios y lo logra. Además, recomienda ese proceso en vez de irse por la embajada.

El caso de Vic no es único; de varias personas he escuchado quejas similares hacia la misma persona referida en su artículo, incluso de gente que se ha ganado la beca postulando por medio de la embajada. Insisto que, en lo personal, no tengo queja alguna respecto a la persona en sí, pero sí hay cosas que te manejan de una forma en México y que en realidad son diferentes, y te das cuenta de que lo son una vez que llegas. Hablo de lo que se nos dijo sobre la beca y el proceso cuando postulé, o sea, en el año 2002. Sé que el contenido de la plática informativa ha cambiado con el paso de los años, pero de entre lo que nos dijeron, hay 3 puntos que quiero mencionar:

  • No es posible cambiar el plan de trabajo porque es lo más importante en tu aplicación y debes tratar de seguirlo. Fácilmente un 80% de las personas que conocí becadas de Monbukagakusho de diferentes países tuvieron que, o eligieron, cambiar su plan una vez estando en Japón. Yo soy uno de ellos: mi plan original era estudiar gráficos por computadora y terminé cambiando el proyecto a los 2 meses de haber llegado.
  • No es posible cambiar de profesor ni de universidad. El profesor es tu guía y de él depende toda tu estancia por acá. Lo de que del profesor depende toda tu estancia es TOTALMENTE CIERTO. HÁGANLE CASO A ESO. TATÚENSELO DE SER POSIBLE. No exagero, y lo digo por experiencia. No obstante, es posible cambiar de universidad, y por ende de profesor, cuando extiendes la beca de licenciatura a maestría o de maestría a doctorado. ¿El detalle? Que tienes que ganarte tu lugar en la nueva universidad y convencer al profesor nuevo que te acepte. Incluso sé de casos en los que ha sido posible cambiar de profesor dentro de la misma universidad; raro, pero ciertamente posible. Lamentablemente supe de esto muy tarde, y tuve que aventarme toda la mala experiencia que tuve con mi profesor durante el doctorado.
  • No se puede elegir una universidad privada; las que escojas tienen que ser públicas a fuerzas. Ignoro si esto era cierto y cambió con el paso de los años, o de plano desde el principio era falso, pero estando acá conocí a varios becarios que escogieron y fueron admitidos a universidades privadas.

Asimismo, he conocido otras personas que han obtenido la tan preciada beca a través de universidades en Japón, lo que tiene sus pros y contras. Vic lo menciona en su artículo, pero platicando con más gente que tiene la beca sin haber pasado por la embajada de Japón en México se corroboran los puntos. Lo que sigue son comentarios de esas personas:

  • Las probabilidades de obtener la beca por medio de la embajada son mucho más pequeñas en comparación con postular directamente.
  • Te evitas todos los trámites con la Secretaría de Relaciones Exteriores (México no te recomienda; tú solito te estás “vendiendo”).
  • Evitas también las idas al DF (que son mínimo 2) para pláticas, entrevistas, etc.
  • Si eres realmente bueno, la universidad en Japón a la que mandes tus papeles lo comprobará y ellos mismos te ayudarán a conseguir la beca.
  • Dependes totalmente de ti mismo, de tu habilidad, actitud y conocimientos. No hay intermediarios entre la universidad japonesa y tú.
  • Haces trámites a la universidad como cualquier otro estudiante (japonés), por lo que estás expuesto a los mismos obstáculos a los que ellos se enfrentan. No hay trato preferencial por ser extranjero.

Cabe hacer mención que aunque es la más peleada por todos los beneficios que ofrece, la de Monbukagakusho no es la única beca que se puede obtener para estudiar de este lado del charco; ya estando acá puedes meter papeles para un buen número de becas menores o apoyos que cada universidad ofrece. Muchos de estos apoyos suelen venir de los bolsillos de gente mayor que estudió en esa universidad hace muchos años y de alguna forma quiere contribuir a ello.

Sería una pena que los rumores respecto a favoritismos en la selección de becarios por parte de la embajada de Japón en México fueran ciertos. E independientemente de eso, creo que el proceso debería ser mucho más abierto para que todos tuvieran la misma oportunidad (basado en el desempeño personal, claro está). Con todo, obtener esta beca sigue siendo una tarea difícil (mas no imposible) por el número de personas que lo intentan. Saber que puedes postular a ella de otra manera a la que se ha difundido a lo largo de los años aumenta las probabilidades de lograrlo, y en la lucha por hacerlo, cualquier ayuda o conocimiento extra que puedas conseguir debe ser siempre bienvenida.

Si necesitan información más detallada sobre la obtención de la beca directamente por universidad japonesa, envíenme correo (medinamanuel en hotmail punto com) CON TÍTULO ACORDE A SU PETICIÓN, por favor. Reviso todos los correos, pero es más fácil identificar aquellos que resumen en el título de lo que quieren hablar. Tengan en cuenta de que los canalizaré con aquellos que se han ganado la beca de esa forma para que tengan la informacion de primera mano. De la misma manera, pueden dejarle comentario a Vic en su blog, y seguramente él les podrá responder mejor.

Mayo, y la otra cara de los 10 años

No es que le tenga un cariño especial al mes de mayo, pero al menos en lo que va del de este año se ha tornado “relajante”.

Cuando menos acordé, ya había terminado abril, y con eso me di cuenta que no había escrito nada en el blog en un buen rato. Cierto es que el escrito de los 10 años me llevó tiempo, y que no voy ni a la mitad de la siguiente entrega de “los años maravillosos”, pero aunque no me desconecté y seguí viendo y respondiendo comentarios, de repente si me di una escapada de la realidad.

Ahora que estuve hospitalizado, me dijeron que básicamente le tengo que bajar al estrés. Lo que no me explicaron fue cómo hacerlo en una sociedad como ésta y en un trabajo como el que tengo… menos con una personalidad como la mía. Verán: me pasa lo que a muchos investigadores les ocurre durante un tiempo: cuando no estás haciendo algo referente a tu área, léase “otro trabajo”, “diviertiéndote”, “saliendo con tus amigos” o simplemente “relajarte”, sientes que es tiempo perdido (en serio) y que podrías estar aprovechándolo en investigar más, en intentar otro experimento, en aprender algo nuevo. Todo con exceso es malo, muy sabias palabras. Por supuesto que me doy mis tiempos y mis escapadas, y tengo mis prioridades, pero últimamente mi deseo de que un día tenga 48 horas como mínimo se ha tornado mucho más grande (y si se cumpliera, seguro no me alcanzaría el tiempo).

En estas 2 semanas que van del presente mes creo que he aprendido y hecho mucho más que desde que llegué a la capital nipona. Falta también muy poco para liberarme por completo de compromisos adquiridos cuando trabajaba en Fukuoka, y siento que vienen muchas oportunidades.

Como saben, he pasado ya una década en esta parte del mundo, y aunque trato de estar al día con lo que sucede en mi país, hay cosas que simplemente se te olvidan porque ya no interactúas directamente con la sociedad; además, siendo Japón un país con una cultura y una forma de vida tan diferente a la de muchos otros países, vivir aquí por tanto tiempo hace que, forzosamente, te acostumbres a moverte al ritmo requerido. Explico:

Para mí ya es común tener siempre la razón cuando voy a un establecimiento o me proporcionan un servicio, simplemente porque soy “el cliente”. Es también normal que el transporte público sea eficiente (y los japoneses pierdan TODO el respeto y pasividad si se trata de subir a un tren repleto de gente con tal de llegar temprano al trabajo) y (lamentablemente) que no haya excusa de “se me fue el camión” cuando uno llega tarde a sus labores.  Asimismo, el hecho de ver gente que su única vida es el trabajo y que no quieren salir de él ni convivir porque muchas veces no saben cómo hacerlo, se ha convertido en algo cotidiano. De la misma manera, ver cómo los padres ocupados envían a sus hijos a la escuela esperando que sean los profesores quienes los eduquen mientras ellos no están, y que gasten un dineral en enviarlos a escuelas vespertinas/nocturnas para que “estudien más” y puedan ser admitidos a las primarias, secundarias y preparatorias necesarias para tener posibilidad de ingresar a una universidad de renombre con lo que asegurarán su futuro aunque salgan sin saber mucho es una imagen que ya no tiene nada de raro (pero con la que no necesariamente concuerdo). También ver cómo el matrimonio es más como “algo que tienes que hacer” en vez de “algo que quieres hacer” y que valga más ser una mujer divorciada a una soltera (o para algunos “quedada”) entra a la mente sin problemas después de una buena bombardeada de publicidad y una buena lavada de cerebro por parte de los medios de comunicación. ¡Ah! Y cómo olvidar el hecho de que es “normal” y “comprensible” que vayas a los lugares donde te ayuden (con dinero de por medio) a sacar tu estrés sexual si no tienes novia…

En fin. El párrafo anterior es para poner en perspectiva lo que uno ve, vive y capta de este lado del mundo. Pero, ¿qué pasa en otros lugares? ¿Han cambiado tanto las cosas en estos 10 años? ¿La sociedad se mueve diferente a como yo la recuerdo en 2003?

Se oye exagerado, pero permítanme ejemplificar lo que intento comunicar:

Hasta 2003, recuerdo que (al menos en mi rancho) todavía censuraban las palabras altisonantes en radio y televisión. Canciones como “Gimme the Power” de Molotov eran editadas para poder ser transmitidas; incluso personajes como Brozo “medían sus palabras”. No, no es que yo sea de la vela perpetua ni que me espante que ahora se diga de todo, pero me intriga saber en qué momento cambió todo.

Como referí arriba, no es que esté completamente perdido ni fuera de la jugada. Sólo me gustaría leer si ustedes han notado cambios en los últimos 10 años, y de ser así, cuáles y más o menos cuándo lo notaron.

Agradezco como siempre sus comentarios 🙂

 

Kaopan (顔パン), o cómo se tergiversa la información aun en estos días

Quienes estén dentro del mundo de las cosas japonesas ya se van a saber ésta:

Akiba blog (アキバBlog) publicó el 13 de febrero la noticia del inicio de ventas de un libro de fotografías llamado “かおぱん” (Kaopan), en el que se muestra un ambiente hipotético: ¿qué pasaría si las chicas de preparatoria se pusieran pantaletas en la cara? 

 

El libro muestra a las chicas realizando actividades de un día cotidiano (ir a la escuela, actividades escolares, actividades después de clases, regreso a casa y dormir) con pantaletas en su cara… Cada quien sus fetiches, ¿cierto?

Hasta aquí todo bien. El punto tratado aquí es que en algún momento alguien se perdió en la traducción, y algunos medios reportaron que esto estaba de moda en Japón. Yo escuché la noticia en la radio de México, y cuando lo hice inmediatamente solicité la fuente para corroborar que todo era falso. Estar viviendo en Japón por casi 10 años te da una muy buena visión de lo que es la sociedad y de lo que considera tolerante o no.

Kotaku publicó la noticia correctamente: un libro de fotografías, alusión al súper héroe “変態仮面” (Hentai Kamen) y a la salida de la película en abril (abajo anexo el tráiler). De ahí, la noticia se fue a Buzzfeed, y creo que el título de ese artículo fue donde la noticia se comenzó a distorsionar: “Wearing Women’s Panties On Your Face Is All The Rage In Japan”. No obstante, el artículo no menciona que sea una moda. De ahí brincamos a MSN Now, en donde el artículo menciona que es raro ver una tendencia como ésta. Y nada más vean la joya que publicó The Inquisitr. Los comentarios de esa nota inmediatamente desmienten su contenido, pero cuando algo suena llamativo, ¿quién lee los comentarios?

はちま起稿(Hachima Kikou) primero reportó el artículo de Akiba Blog como una noticia más de las que suele escribir, pero después publicó que en el extranjero se reportó que era una moda entre las colegialas usar pantaletas en la cara, y hace mención al artículo de MSN Now. Hachima Kikou solamente hace una mención: “¡Esto no es una moda!“.

La liga que el locutor me pasó como su fuente es una nota en Publímetro. La nota está en español, dice que “lo nuevo en el país asiático es que las mujeres usen calzones femeninos sobre el rostro”. No mencionan ninguna fuente de donde tomaron o se enteraron de la noticia.

¿Qué pienso de todo esto?

Primero que nada, aplausos al locutor por siempre estar abierto a correcciones y mencionar al aire que, efectivamente, esto era un error. Nada que ver con lo que pasó con TV Azteca hace un par de años, con lo del terremoto y tsunami de este lado del mundo.

Segundo, me sorprende que aun en nuestros días todavía se pierda o distorsione información de esta manera. La imagen que se tiene de países diferentes a la patria de cada persona siempre es diferente de la realidad (por algo muchos japoneses todavía se imaginan a México como un gran desierto, con cactus por todos lados, y a todos sus habitantes usando sarapes o ponchos y sombrero), pero con acceso a tanta información es sorprendente que este tipo de cosas sucedan. Más o menos lo mismo que pasó con el artículo “Futoji no Henko: cambio revolucionario“.

Por último, y aclarando que no es ataque sino crítica, este tipo de cosas pueden parecer “divertidas” o “inofensivas”, hasta que desembocan en algo como las traducciones inventadas por TV Azteca en las entrevistas realizadas a damnificados del terromoto/tsunami del 2011. Los medios deben tomar más seriedad al momento de reportar algo, y nosotros como consumidores de esa información siempre debemos mantener una posición crítica ante lo que nos transmiten.

Me despido. Voy a ver si encuentro a una colegiala usando sus pantaletas en la cara 😛

El tráiler de la película HK (Hentai Kamen):

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=NNU83D1r77c[/youtube]

 

Se queman solos – ¿Mal servicio?

Es una noticia que ya tiene tiempo, pero gracias a Alfonso (@ponchobalandra) me di cuenta de ella:

El servicio postal de Japón tiene en su página un aviso respecto a la correspondencia aérea que se envía a México:

 

(Fuente: http://www.post.japanpost.jp/int/information/2011/0128_en.html)

Para quienes no leen inglés: básicamente la oficina de correos japonesa explica que hay retrasos en el envío de correspondencia a México, en todos los tipos y en todas las formas de envío; agrega también que le están pidiendo al servicio postal mexicano que mejore rápidamente esta situación.

Cuando dejé México hace casi 10 años, el servicio postal era malo; lo único que llegaban a tiempo eran los recibos de teléfono, luz y agua, y a veces ni eso. También una buena amiga (Guolquen) me contó una vez que envió una carta de la parte norte del DF a una dirección en el sur y que tardó un mes en llegar. 10 años después esperaba que hubiera alguna mejoría en el servicio (que quizá la haya), pero viendo que hasta en Japón mencionan lo que uno ya sabía desde hace más de una década, no quedan muchas esperanzas.

¿Se valdrá decir que “ojalá que mejoren pronto”, o de plano pido demasiado?

Futoji no Henko (太字の変更): “Cambio revolucionario”

A principios de 2012 apareció (o al menos fue la primera vez que lo vi) un correo cadena que mencionaba que en Japón se está probando un programa piloto en el sistema educativo y que es totalmente revolucionario. Lo pintan como un sistema cerca al ideal, y mucha gente se pregunta si es en realidad cierto o no todo lo que se menciona en él.

Hoy por la mañana, recibí un correo de un amigo y persona que respeto mucho, en el que me anexaba una presentación de Power Point que fue creada con el mismo contenido que el correo ya mencionado, y me preguntó si era verdad lo que ahí se mencionaba. Aunque a él ya le respondí directamente (y aprovecho para mandarle un gran saludo), me tomé la libertad de usar parte de la respuesta para ponerla aquí, y es como sigue:

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¡Feliz 2013!

El año de la serpiente

Ha comenzado un año nuevo; bajo el calendario chino, este 2013 es el año de la serpiente (en japonés: 巳年,みどし midoshi).

Se fue el año del dragón, uno de los más difíciles que he tenido desde que recuerdo. Comienza una nueva aventura. ¡Y no se acabó el mundo! 😛

2013 representa una fecha especial ya de entrada: hace 10 años, en abril de 2003, llegué por segunda vez a tierras japonesas. Faltan unos meses para el “aniversario”, pero vaya que haber llegado hasta aquí es algo que nunca había pensado.

¿Cómo recibí el año? En casa, con mi familia por acá, viendo TV. En Japón hay un montón de programas especiales estos días. El que vi por completo fue ガキの使い, aquel en donde los que salen no deben reirse, sin importar lo que pase. En Youtube hay un montón de videos como éste:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=a-y62fO3Z8A[/youtube]

Recibí el año de forma tranquila, la mejor manera de iniciar un periodo de tiempo que traerá nuevos retos.

De mi parte, reciban un fuerte abrazo y mis mejores deseos para estos 365 días. Y como siempre, muchísimas gracias por leerme.

Para terminar, les dejo a Miku-chan, en su versión del año de la serpiente:

Tierna como siempre