De cosas que pasan que no puedo comprender

Desde que me convertí en padre, me he vuelto muy sensible en lo que a niños y su cuidado se refiere. Soy de los papás que quiere llevar a su hijo al hospital si éste estornuda. Me aterra pensar que le puede pasar algo.

Por lo mismo, simplemente no puedo tolerar ni comprender acciones como la que sucedió en la prefectura de Yamagata hace tan solo unos días.

Una niña de 16 días de nacida murió por asfixia. ¿La razón? Los papás, el hombre de 23 años y la mujer de 17, querían jugar en el smartphone y la niña no dejaba de llorar, por lo que la metieron en un bote de basura y le pusieron otro bote de basura encima. Después de jugar por hora y media, la mamá llamó a la ambulancia para decir que su bebé no respiraba y estaba fría. 2 horas después se confirmó la muerte de la niña, pero el hospital tenía sospechas de la causa, llamaron a la policía, se inició una investigación, y la verdad salió a la luz.

Perdonen el anglicismo, pero WTF?????

Siendo yo alguien que creció con videojuegos y que estos me han ayudado mucho en diferentes etapas en mi vida, no me cabe en la cabeza lo que estos sujetos pensaron para llegar a la conclusión de que meterla en un bote de basura y taparlo con otro bote era una decisión sabia.

Sí, yo también tengo muchas ganas de jugar, de hacer speedruns como antes, pero es mucho más importante mi hijo, y el tiempo que paso con él ahora es invaluable, aunque a veces no deje de llorar y no deje dormir. Pero eso no significa que lo voy a encerrar en algún lado solo para tener tiempo para jugar. Ya llegará el día en que pueda hacerlo como antes, y lo mejor, junto con él (aunque su mamá diga que solo nos permitirá jugar una hora diaria cuando mucho. JOJOJO).

Según las notas, los papás no trabajan, y en la misma casa viven más miembros de la familia, pero como estos sujetos estaban en otro cuarto, no se dieron cuenta de lo que había sucedido.

Es cierto que este lamentable suceso puede pasar en cualquier lado, no solamente en Japón, pero el hecho de que sea aquí, de que tenga que ver con juegos y con la actitud de los jóvenes (y de los papás para tal efecto) como que me afecta más; y el pilón es que, como siempre, por sucesos como este los medios ven a los juegos como “lo malo”, y todos los que los disfrutamos quedamos etiquetados aunque ni la debamos.

Pobre Misao-chan…

Fuentes: