Propina

Tenía un buen rato de querer poner este tema, pero por una cosa o por otra siempre quedaba pendiente. Sin embargo, hace unas semanas, leyendo r/mexico en Reddit, me encontré con una discusión al respecto, la cual me motivó a dedicarle tiempo a este asunto.

En Japón, la propina como tal no existe, lo cual llega a confundir a los extranjeros cuando intentan dejar propina en lugares en donde en sus países normalmente lo harían, como restaurantes, bares, taxis, hoteles, etc. Simplemente basta con buscar en Google “Tip in Japan” para darse cuenta de que “no dar propina” aparece en listas de “qué y qué no hacer al viajar a Japón”.  No obstante, pagos o cargos estilo propina sí existen en algunos lugares por acá.

Por ejemplo, hay bares o restaurantes que te cobran “cuota de servicio” en la cuenta, pero es una cantidad fija, no calculada usando el monto del consumo, y es solamente algunos lugares, no todos. Hay otros, que tienen su frasco de “propinas” junto a la caja y cada quien decide si echar algunas monedas o no, y nadie te fuerza o te ve mal si no lo haces.

Existe también algo llamado 「心付け」(kokorozuke), que bien podría traducirse como “propina”, pero solamente se le da a ciertas personas bajo ciertas circunstancias, y no necesariamente tiene que ser dinero, también puede darse con algún obsequio, pero nada ostentoso; es más para mostrar agradecimiento, y por tanto, la persona que lo recibe se sentirá mal si la cantidad recibida es mucha o si el regalo es o parece muy costoso. Pero insisto: es algo muy raro. En los más de 12 años que llevo en este país nunca lo he dado, ni he visto que nadie lo haga.

Como extranjero, entiendo a la perfección el sentimiento de quienes vienen de visita a Japón y quieren dejar propina, ya que se encuentran con la sorpresa de que los empleados la rehusan, y hay hasta quienes se sienten ofendidos cuando se las ofrecen. ¿Por qué digo que entiendo? Porque a mí también me pasó la primera vez que vine a Japón, y el sentimiento estuvo presente por un buen tiempo ya cuando vine como becario: el servicio que recibes en Japón en casi todos los lugares es realmente muy bueno; aquí si aplica eso de que “el cliente siempre tiene la razón” y “el cliente es nuestro dios”; simplemente el hecho de que los negocios sean quienes te den las gracias al comprar algo en vez de como lo hacemos en México (que le das las gracias al de la tiendita, por ejemplo) te hace sentir “especial”.  Por tanto, cuando recibes un servicio así, lo primero que piensas es en dar propina, pero te encuentras con que no es necesario y con que no te la reciben.

Para los japoneses, dar el mejor servicio al cliente, hacer que su experiencia sea la mejor posible y tratar de complacer todas sus demandas, es parte de su trabajo, y por ende, es parte de su sueldo. Es la norma, el estándar, y es el servicio que normalmente la gente espera recibir, lo que da como resultado que las propinas sean innecesarias. Algunas personas incluso se molestarán porque pensarán que estás intentando sobornarlas.

¿Qué pasa si intentas dejar propina? Lo más probable es que te digan que diste dinero de más, que es tu cambio, tu dinero, y que te lo tienes que llevar. He visto casos en donde extranjeros dejan un billete de 1000 yenes en la mesa (después de pagar) y el mesero corre a alcanzarlos para devolvérselo, pensando que se les olvidó. Se oye extremo, pero así hay casos. Cierto es que habrá gente que te reciba la propina, pero como mencioné arriba, los casos y las situaciones son contadas.

Lo que me llamó la atención de la discusión en Reddit fue que algunas personas mencionaban que era falta de educación no dejar propina, porque los meseros o gente de servicio ganan muy poco y realmente viven de ellas, y personalmente no estoy de acuerdo con ese punto de vista.

Mi señor padre fue mesero durante mucho tiempo, y después ascendió a gerencia en algunos restaurantes. Será muy enojón, pero de ese ambiente es un experto, e ir con él a comer a un restaurante siempre fue para mí una experiencia de aprendizaje. Él mismo comenta que, aunque es cierto que la gente de servicio vive de sus propinas, éstas se ganan, y nunca deben ser obligatorias. Aunque creo que mi papá a veces exagera, él se fija en todo al momento de que es atendido: presentación (de acuerdo al lugar), uso de lenguaje, forma de servir y atender, etc., y con base en ello decide si deja o no propina y cuánto dejar. Y estoy de acuerdo en eso. Ciertamente aquí entran factores de costumbres y hasta formas de pensar, porque hay quienes dirán que uno es “codo” (“tacaño”, en modismo mexicano) o “sangrón” si no deja propina, pero yo soy de la idea de que la propina realmente no debería ser necesaria porque se supone que dar un buen servicio es parte del trabajo de las personas, y no algo que se deba ofrecer con el fin de ganar un poco más de dinero. PERO, estoy consciente de la situación y de las costumbres de mi país (y de algunos otros, como Estados Unidos), y mi idea fuera de Japón es dejar propina siempre y cuando ésta sea justificada.

Recuerdo por ejemplo que, cuando mi mamá me mandaba a tirar la basura cuando pasaba el camión, siempre me daba una moneda para dársela a los señores que la recogían, y ella se sentía mal cuando no tenía cambio o no podía darles algo. También cuando llegaba alguien a instalarte algo que habías contratado, como internet o TV por cable (Direct TV en mi caso, sí, fui chico “Locomotion”), y los que te hacían la instalación esperaban que les dieras “para el chesco”; o los famosos “cerillitos”: niños que empacan tus compras en los centros comerciales a cambio de una propina (de hecho, durante algún tiempo quise trabajar de eso, pero mi papá siempre se negó). En fin,  no crecí aislado del ambiente de dar propina, pero sí me preguntaba por qué tenía que dar algo para recibir un servicio por el que quien me atendía ya había recibido pago (el caso de los cerillitos es diferente).

Venir a Japón y experimentar el trato al cliente aquí es algo que los visitantes que conozco (y a los que he tenido el gusto de guiar por acá) siempre me comentan asombrados. “Es como el servicio al cliente debería ser en todos lados”, me dicen, y concuerdo con ellos, no solamente en lo que a propinas se refiere, sino también a la forma en la que eres tratado. Obviamente existen excepciones, y es lamentable cuando te encuentras con una, pero la norma aquí es el buen servicio.

“A la tierra que fueres, haz lo que vieres”. Si tienen la oportunidad de viajar a Japón, les recomiendo que le den una revisada al tema de las propinas y a las experiencias que otros viajeros han tenido al respecto.