Tema libre de sábado por la tarde

Tenía rato que no estaba tan cansado ni físicamente ni mentalmente. La semana estuvo divertida, pero pesada.

Primero, la situación con las tarjetas de presentación y el fatídico caso de la a con acento. Afortunadamente las recibí a tiempo para poder repartirlas, en caso de ser necesario, en la ANLP 2015, el evento más importante de la asociación de procesamiento natural de Japón, que se llevó a cabo durante esta semana en la universidad de Kioto.

Para mi buena suerte, este año sí me mandaron de la oficina… pero solo porque insistí lo suficiente en septiembre del año pasado, que es cuando hay que entregar la lista de los eventos a los que uno quiere asistir. En años anteriores ni me habían tomado en cuenta.

Respecto a las conferencias impartidas, hubo de todo: desde muy interesantes hasta muy simples, pero todos los artículos expuestos en forma oral o en póster, tienen su mérito.

Para ser sincero, yo no iba a ver alguno en específico; lo que me interesaba realmente era volver a mi ambiente. Estar encerrado en la oficina durante 8 horas al día, haciendo trabajo que ni siquiera es valorado, realmente no es alentador. Lo interesante es cuando me dan libertad de investigar lo que yo quiera, pero en los últimos meses esas oportunidades habían sido muy escasas, por lo que la ida al evento fue refrescante en todos los sentidos.

Eso sí, subirse a un autobús en Kioto a las horas pico no es para nada una buena idea, e incluso puedo decir que, en algunos casos, es peor que ir en calidad de sardina en los trenes de Tokio. En resumen: es toda una experiencia. No obstante, Kioto me recuerda a Guadalajara, quizá por el diseño de las calles, algunas zonas, y el ambiente de ciudad sin ser algo tan grande como la capital. De hecho, Kioto y Guadalajara son ciudades hermanas desde hace muchos años, y en el centro de mi rancho hay un reloj que la ciudad japonesa regaló como símbolo de amistad (si es que no lo han quitado).

Pero estar de 9 am a 6 pm escuchando presentaciones de diversos temas durante 4 días también es desgastante. Divertido y emocionante, pero desgastante. Ahora que regreso a Tokio el cuerpo me la está cobrando, mas con los pendientes que tengo que sacar antes de la siguiente semana, apenas hace unos minutos me pude sentar, prender la computadora y usarla para hacer cualquier otra cosa que no fuera trabajo o estudio. Necesito ir a un 温泉 (onsen) pronto.

Salió Tekken 7 en las arcadias por acá, pero ni tiempo he tenido de ir a jugarlo, y eso me estresa.  Ni modo, hay prioridades más importantes de momento, y ya llegará el momento en el que pueda darme una escapada a las arcadias.

En consolas caseras, sigo haciendo speedruns de Zelda de SNES, pero con mucha menos frecuencia por lo mismo de las ocupaciones. Sin lugar a dudas he usado más el SNES que el PS3 en lo que va del año.

Anime: terminó 四月は君の嘘 (Shigatsu wa kimi no uso), con el final que todos, pero absolutamente todos, esperaban, aunque con un “twist” intersante al final. Habrá OVA el 15 de mayo, y se rumora que será un final alternativo, lo cual no me agradaría para nada de ser cierto.

Abril traerá cosas interesantes: por un lado, la nueva película de Dragon Ball Z, con todo y Freeza dorado; por otro, en inicio de la transmisión a todo el mundo de la nueva serie de Saint Seiya, titulada “Soul of Gold”, el día 11.

Según esto, se transmitirá por el canal Bandai.

Es interesante ver cristalizado lo que queríamos ver los que éramos fans de las series de animación japonesa hace 20 años: que llegaran rápidamente, o de ser posible al mismo tiempo, a México (obviamente de forma legal).  Servicios como Crunchyroll, y series que toman en cuenta su fama fuera de Japón y que son difundidas por internet, como Sailor Moon Crystal, y ahora la nueva de Saint Seiya, así como la gente que trabaja arduamente para que películas como la nueva de Dragon Ball Z se estrene en México tan solo 2 meses después de su estreno en Japón, y movimientos como el “Konnichiwa Fest” que llevan películas relevantes a las pantallas de los cines de México, son lo que para nosotros, los de la “vieja escuela”, era “el sueño dorado”, y veíamos completamente imposible.

Ya estamos a finales de marzo. Pronto cumpliré otro año más de estar por este lado del mundo. Por lo pronto, les agradezco mucho sus comentarios en todo el blog, y especialmente en la serie “Amor en los tiempos del sushi”, la cual parece que tomará un poco más de capítulos que los que originalmente tenía planeados.

Mención especial a las personas que han realizado donaciones. ¡Muchas gracias! La recaudación continúa, por lo que si están en condiciones de aportar algo, y creen que vale la pena, ahí está el botón en la parte derecha del blog.

Ya comenzó Detecive Conan, y ya hace hambre.

Aquí sigo 🙂