Propósitos de año nuevo (今年の抱負)

Ha comenzado un nuevo año. Soy de la idea de que no se necesita una fecha específica para cambiar o hacer algo especial, pero esta vez decidí aprovechar la ocasión, más que nada porque la fecha concordó con varios acontecimientos por acá que prefiero relatar detalladamente en otro post un poco más adelante.

Existen muchas metas que cumplir, pero solamente hay un par a la que le voy a echar todos los kilos. El año pasado aprendí, de la manera más dolorosa, que tengo que ponerle prioridades a lo que quiero hacer; y todo se debe al tiempo que tengo para mí. Voy a tener que dejar, temporalmente, algunos proyectos (que obviamente no pienso abandonar, sino retomarlos más adelante).

Hace ya casi 9 años que vine a este país, y vine con un sueño, que después se derivó en varios. Algunos se cumplieron, otros están en proceso, otros cambiaron, otros se perdieron. Y de la forma en la que estoy pasando los días en Tokio en este momento, algunos de los restantes corren el riesgo de perderse, por lo que es necesario tomar medidas extremas con tal de seguir adelante.

También quiero dedicarle al blog un tiempo específico cada semana. Lo ideal es publicar algo nuevo una vez cada 7 días, pero seguramente habrá ocasiones es que será una vez cada 2 semanas. Posts con contenido técnico serán más frecuentes puesto que esos no los edito y los publico tal cual como los haya escrito la primera vez.

En cuanto a mis pasatiempos, todo seguirá igual: rara vez prendo el PS3 o el Wii; al único juego que le seguiré dedicando tiempo cada que se pueda es a Tekken. Y de una buena vez planeo subir mi nivel de forma constante.

Por desgracia, no podré salir ir de vacaciones a ningún lado fuera de Japón este año. La única oportunidad sería que me invitaran a alguna conferencia o a dar algún taller en específico. De otra forma será imposible. Me seguiré quedando con las ganas de ir a Corea…

Habrá muchos sacrificios, pero no hay vuelta de hoja: me tengo que arriesgar a lo grande si es que quiero salir de donde estoy ahora. Lo que sí es un hecho es que comprobaré lo que me cantaron hace unos días: no te morirás porque te hospitalicen una o dos veces por cansancio extremo. Dicen que hierba mala nunca muere… A ver si es cierto, jeje.