Nuevo año fiscal

En Japón, el año fiscal comienza en abril. Es la época donde todo inicia: nuevo año escolar, los recién egresados acuden ya a trabajar (los que consiguieron trabajo), y claro, florecen los cerezos.

La situación con la planta nuclear de Fukushima todavía está lejos de ser controlada, y sigue siendo muy seria. Incluso por acá en Kyushu se ha visto falta de agua embotellada hasta en los súpermercados más pequeños de este pueblo; y no es que aquí no se pueda beber el agua del grifo, sino que la gente compra para enviarla a sus familiares que residen en el área de la capital. Los niveles radiactivos en las cercanías de la planta siguen siendo variables… en fin, esto tardará en normalizarse.

Y es precisamente en este momento cuando los cerezos florecen, proveyendo de esperanza a toda una nación. Cierto: su belleza es efímera (no duran ni 2 semanas así), pero indican el comienzo de algo, y esta vez no pudo llegar en mejor momento.

Los japoneses tratan de regresar a la normalidad en la medida de lo posible. Las noticias sobre la planta nuclear siguen siendo las principales en los noticieros, pero ya dan paso a otras historias también; la programación de TV regresó a la normalidad y los eventos deportivos han comenzado (o están a punto de comenzar, en el caso del béisbol profesional) sus temporadas. Pero nadie, nadie se olvida de lo que está pasando en Fukushima, ni tampoco de la gente que está viviendo en albergues y que tendrá que vivir por un tiempo más ahí en lo que el gobierno construye casas provisionales. Al menos la temperatura ha comenzado a subir, por lo que el frío ya no es tan pesado como hace unas semanas.

El año fiscal que ha comenzado es el 23 de la era Heisei (平成23年度), y espero que traiga muchas buenas noticias, tanto para Japón, mis amigos que viven aquí, y por supuesto, para mí.

Al fin pude echar a andar la demo que había platicado antes. De momento está siendo probada. Después, actualizaré los datos y ya haré público el proyecto. Increíblemente, el hecho de haber sacado esa demo me hizo sentir muy bien, y en cierta forma me quitó un peso de encima. He descansado este par de días, y creo que haré lo mismo durante unos más en la semana después de regresar del trabajo.

Las fotos de los cerezos esta vez fueron tomadas en un lugar llamado Uguisu-dai (うぐいす台), en un lugar a unos 20 mins. de Iizuka. Como se puede apreciar, todavía no están del todo abiertos (lo que en japonés se conoce como 満開, mankai), pero no dejan de parecerme preciosos. Espero poder tomar otras fotos (y con más luz) antes de que los pétalos comiencen a volar y dibujen la típica escena de animación japonesa en donde la gente camina en medio de ellos mientras el viento los carga.

Fue un fin de semana que se pasó rápido. Todavía me siento cansado, pero no es nada que una ida a las aguas termales no arregle.

Y por cierto, ayer oficialmente cumplí 8 años de haber llegado a Japón 😀 El tiempo se pasa volando.