Y después de la tempestad…

Todavía ando en friega con trabajos finales. Mi último examen final es el próximo martes y ando en friega por eso. Con todo, hoy viernes 18 sí hay programa “Diario de un mexicano en Japón”. Hay mucho que comentar.

Mientras tanto, en el foro de Anim-Arte escribí la reseña de como he renunciado a 2 de las 3 compañías para las que he trabajado. Aquí dejo la reseña de la última, la cual disfruté mucho.

Léanla completa, es buena para quitar el tiempo.

Entré a trabajar gracias a uno de mis mejores amigos, ya que él y su novia también laboraban ahí. Me contrataron, y lo primero que me dijeron es “Aprende tecnología COM”. Ok, como 2 semanas metiéndole duro a eso y por fin me meten a proyecto en HP, y a las 3 semanas de haber entrado me dicen “Te vas a Boise (USA) por 3 semanas para entrenamiento”. No, no, no, de perlas todo. Pero estando en HP USA me di cuenta de que en el proyecto no iba a programar la gran cosa e inmediatamente me quejé con mi jefa, la cual me prometió que el proyecto iba a mejorar, que iba a programar más, etc. Después de como 6 meses, y de haber viajado 2 veces a USA a trabajar allá, el único programa que hice fue un script en Unix para las pruebas que se les hacen a los SDK para las impresoras, ya que la versión anterior de ése era muy limitada. Hasta bono me dieron por mi trabajo, je. Pero, ohh sorpresa, que me gano un viaje a Japón como representante único de México gracias al dominio del idioma japonés. El viaje era en septiembre y me avisaron de él a principios de julio, por lo que convoqué a una junta para pedir permiso. Me dijeron que lo iban a pensar.
A la semana siguiente me llaman y me dicen: “Sí, tienes tu permiso: Ausencia 3 semanas sin goce de sueldo. Regresas y te incorporamos en un proyecto nuevo debido a que no estás a gusto con el actual”. Todo perfecto. Justo al siguiente día me llama mi jefa por teléfono y me dice “¿Sabes qué? Me dijeron que has estado hablando mal del proyecto donde estás”. Y yo obviamente con cara de what!? Le dije a mi jefa: “No es cierto. Lo único que he hecho fue platicar de que el proyecto es MUY aburrido y que no es cierto que se programa, ya que no estoy programando nada”. Mi jefa me responde: “Pues no hay quien quiera cubrirte mientras no estás, así que no tienes permiso para hacer tu viaje. Hablamos después”. Resulta que a la novia de mi amigo la quisieron obligar a cubrirme, pero le querían vender la idea de que iba a programar en Unix, SDK, iba a estar en HP e iba a poder viajar a USA, etc., siendo que ella ya sabía la verdad del proyecto de mi boca, por lo que les dijo que no, y esto sacó de onda a los jefes, porque jamás pensaron que alguien les fuera a rechazar el proyecto ese. Y así como la novia de mi amigo, nadie quiso entrar en mi lugar, por lo que mi jefa convocó a junta y en ella me dice: “No encontramos sustituto. Por lo que tienes que decidir: Tu trabajo o tu viaje”.

Después de pensar 0.00000000000000000000000000000000001 nanosegundos respondí “Mi viaje. ¿Dónde firmo mi renuncia?”. Mi jefe inmediato se quedó con cara de what?, y mi jefa superior estaba así con cara de “estás dejando ir un gran trabajo” , pero yo le respondí con cara de “puedo encontrar mejores”, je, je, je.
Contrataron a una chica para ser mi reemplazo, y se supone que tendría un mes para entrenarla, pero los listos de mis jefes me la enviaron 3 días antes de que me fuera… pobre chica, nunca supe si siguió o si renunció, je, je, je. Y lo mejor del caso es cuando regresé de ese viaje me contrataron para hacer una traducción de una tesis de japonés a español, 64 páginas, además de que me avisaron que había obtenido la beca para venir a estudiar a Japón, y durante ese tiempo el jefe de jefes de la empresa buscaba a “un buen ingeniero” para contratarlo, y anduvo preguntándole a la novia de mi amigo: “Oye, ¿no conoces a un buen ingeniero que quiera trabajar con nosotros?”, y ella responde “Al único que conozco y recomiendo es a Manuel”, el jefe responde “¿No querrá trabajar con nosotros mientras está aquí?” La respuesta fue obviamente, no ¡ah! ¡Cómo olvidar las palabras del gerente de la empresa! “Manuel, suerte en Japón, recuerda que aquí tienes las puertas abiertas cuando quieras. Háblales de nosotros a las empresas japonesas, posiblemente podamos hacer negocios”. biggrin.gif

Ah, qué bonito es recordar eso