Gamer a los 47. ¿Sí o no?

No. No estoy buscando aprobación ni permiso, porque de entrada ya soy gamer. ¿Entonces? Estoy tomando parte del artículo anterior para desarrollar más al respecto.

Justamente en el artículo referido mencionaba que mucha gente piensa que los videojuegos están relacionados principalmente con la gente joven. En el pasado quizá era correcto porque los videojuegos son relativamente “nuevos”, y nuestros padres y abuelos no fueron de las generaciones que los disfrutaron por completo. Sin embargo, me quedé pensando en las personas que piensan o dicen que su época de los videojuegos ya pasó, y me pregunté, ¿por qué?

Ya lo he mencionado hasta el cansancio, y se ha visto reflejado en la frecuencia con la que escribo aquí, pero la vida de adulto responsable no es “tan llamativa” como uno creía. Adoro a mi familia, sí, pero mentiría si dijera que no añoro los días en los que mi única preocupación era jugar; las responsabilidades que uno tiene que cubrir al ser padre/madre de familia, esposo(a), persona económica y socialmente activa, se acumulan, y al final hay que darles prioridad, y el poco tiempo que nos queda hay que usarlo de la forma más eficiente posible, pero de la misma manera buscamos que ese tiempo que le dedicamos a nosotros mismos sea de calidad, al igual que el tiempo que le dedicamos a la familia. En pocas palabras: uno también tiene que mimarse.

El punto es que veo a personas de mi edad, o con un poco más de años, y la verdad no me veo reflejado en ellos. La atención, el detalle y el tiempo que le dedico a los videojuegos de repente me hace pensar que, en comparación con los demás, realmente no he dejado de ser un niño, o quizá un adolescente, en términos de actividades. Insisto: no es que busque aprobación; es más bien curiosidad de saber o entender por qué para mí los vidfeojuegos siguen siendo interesantes y siguen conservando esa magia que descubrí desde que mi edad era de menos de un lustro.

No es necesario mencionar que las generaciones de mi edad en Japón son las que vivieron el nacimiento y crecimiento del Famicom, y por ende, el despertar de los videojuegos como los conocemos actualmente. Ciertamente existían cosas del mismo Nintendo, como Game & Watch, o incluso las famosas consolas de Atari, Magnavox y demás oferta en el continente americano, pero la revolución que causó Nintendo fue el comienzo de todo el mercado que conocemos ahora (no lo digo como referencia histórica o económica, sino como perspectiva basada en experiencia 100% vivida). Por tanto, la “aceptación” de los videojuegos como pasatiempo no es rara, ni lo ha sido por muchos años. Muchos adultos japoneses con los que converso cotidianamente recuerdan con nostalgia las tardes que pasaban frente al televisor jugando con el Famicom, o en casa de un amigo para jugar un co-op, o incluso con sus mismos padres, momentos que yo no compartí con los míos porque ellos no tenían interés, y para mi papá los videojuegos eran focos de vicio…

Entonces, si muchos sienten nostalgia al recordar esos momentos, ¿por qué no volver a ellos? Lógicamente, la trayectoria recorrida en la vida de cada persona es diferente: las prioridades cambian, los intereses se mueven a otras actividades, y como escribí arriba, el tiempo se reduce, y, al menos en Japón, beber alcohol se vuelve la actividad más “reconfortante” en la vida adulta (parafraseando obviamente, porque hay muchos adultos que tienen otros pasatiempos más “sanos” ). Consecuentemente, no es difícil responder a esa pregunta. Sin embargo, eso me lleva a la siguiente: ¿Soy entonces yo el raro? No porque me gusten los videojuegos, sino porque sigo, hasta el momento, bastante al día en varias aspectos de ellos:

Tengo el sueño guajiro de ganar un torneo importante de algún juego de peleas. Obviamente me faltan como 1000 horas de práctica para poder estar a nivel de pro-gamer, pero quiero creer que puedo, aunque me tome muchos, muchos años. Actualmente soy Ultimate Master con Chun Li en Street Fighter 6, pero todavía me falta mucho para sentirme bueno.

Quiero también volver a hacer yo speedruns, tanto por gusto como, por irrisorio que parezca, por salud para mantener mis reflejos tan reactivos como sea posible.

Si bien no necesariamente en Classic Tetris, sí me gustaría competir en un torneo grande de Tetris. Le he dedicado una considerable cantidad de horas a Tetris Effect, pero todavía estoy en pañales con los T-spins: los entiendo, pero todavía me cuesta trabajo visualizarlos, y por ende, jugar para maximizarlos.

Tengo además un extraño sentimiento de querer jugar títulos difíciles, que exigen más habilidad que otros.

Y como podrán darse cuenta, mucho del contenido de mi canal en los últimos años se ha centrado en videojuegos, con edición mínima, porque cada logro me recuerda que todavía puedo, y que todavía siento alegría y diversión al sentarme a jugar… aunque a veces le miente la madre a la pantalla porque ciertamente mi paciencia conmigo mismo se ha visto reducida con el paso del tiempo, no lo voy a negar. De vez en diario me encuentro diciéndome “pendejo” cuando fallo algún movimiento o pierdo sin una razón lógica… como fallar el combo del gane en Street Fighter 6.

También opté por aprender a usar leverless controller para SF6. Hace años, cuando de recién habían salido las hitbox, para mí era totalmente impensable poder jugar algún título de peleas con una. Habiendo crecido retando en las arcadias, una joystick había sido siempre mi elección. Sin embargo, para SF6 decidí que era buen momento para aprender algo nuevo y me lancé a la aventura, especialmente con Chun Li, que es un personaje difícil de manejar en este título.

A lo que voy es que si bien es cierto que hay más aceptación entre adultos respecto a los videojuegos, son pocos los que conozco para los que realmente sean igual de relevantes que yo. Sé que sí los hay, pero al menos en mi estancia de este lado del charco, la mayoría de los que me he encontrado son aquellos para quienes los videojuegos es algo casual, divertido para pasar el tiempo, pero no para “clavarse”. Me parece similar cuando se habla de futbol con alguien que le gusta el deporte pero no sigue ninguna liga, torneo o competencia al respecto. Por consiguiente, cambio mi pregunta: ¿soy yo el raro por seguir tan apasionado a los videojuegos?

Curiosamente, me identifico con este meme:

Ya mencioné que mis dos hijos también disfrutan de los videojuegos. Espero que pronto pueda asistir a un torneo con el mayor. Independientemente de los resultados, es algo que he soñado desde hace muchos años.

Pero bueno, regresando al punto y concluyendo:

En varias ocasiones en este blog he expresado detalladamente mi gusto a los videojuegos y por qué han sido una parte esencial de mi vida (y nunca dejarán de serlo), No obstante, si bien es cierto que para mí los videojuegos casi siempre fueron una actividad totalmente personal y solitaria, con el paso de los años he notado que, aunque hay más aceptación hacia ellos por parte de las generaciones de chavorrucos, el número de personas que se divierten y apasionan con ellos ciertamente ha disminuído, por una infinidad de razones. Aunque sé que la vida de adulto quita mucho tiempo (jojojo), me gustaría saber si hay más gente como yo (digo, sí la hay, pero me gustaría saber qué tantos puedo conocer).

Ahora que tengo casa propia en Japón (y un préstamo hipotecario que me hace creer que nunca me podré jubilar), le he dedicado el cuarto de trabajo también a los videojuegos. Digamos que es mi cubil, mi escape de la realidad. Es un espacio sumamente pequeño, pero es mío, tiene lo que necesito para divertirme y, la verdad, estoy feliz en él. Además, es grato poder escuchar el sonido saliendo de la tele de vez en cuando en vez de vivir pegado a los audífonos para evitar molestar a los vecinos, situación que viví durante todos estos años en Japón hasta antes de adquirir mi vivienda.

¿Alguien más que se anote para las retas en el asilo en unos 20 años?