Sinceramente creí que algo me estaba sucediendo. Pensé que estaba perdiendo la habilidad para los videojuegos que tanto trabajo me costó obtener. Y no, no hablo de las arrastradas que me ponen en Tekken (sigo en proceso de aprendizaje), ni de los retos maníacos de Megaman 9. Hablo de Mirror’s Edge.
Pensé mucho antes de pedir este juego (fue un regalo). Había leído las críticas y decían que era bueno, pero muy corto. Las calificaciones que le daban en varios lugares eran regulares. Decidí, a final de cuentas, escogerlo, y la verdad no me arrepiento.

El concepto de free running es, a mi gusto, genial. El juego es realmente corto, pero es perfecto para que no te vuelvas loco la primera vez que lo tocas. Todo está bien, pero cuando llega la hora de los speedrun, comienza la verdadera fiesta. Un speedrun es simplemente jugar contrarreloj; tratar de pasar un capítulo del juego en el menor tiempo posible. El prólogo + 9 capítulos. No suena tan difícil… pero todo cambia a la hora de estar intentándolo.
Un error te cuesta la vida, lo cual no duele tanto después de que, cuando lo juegas normalmente, ves morir a Faith tantas y tantas veces antes de poder realizar el movimiento exacto para pasar determinada área. Lo que duele es que esa muerte te quita tiempo, y tienes un límite. Lo mejor es reiniciar la carrera… lo malo es que el juego tarda en cargar y eso te desespera a la 4ta. o 5ta. vez que te equivocas.
Aunque parecería lógico pensar que el speedrun más difícil es el último capítulo, nada podría ser más diferente que la realidad. El del capítulo 2 es… horrible. Increíblemente difícil. Es realmente un arte, o quizá un deporte, poder realizarlo. El tiempo límite es 11 minutos, y aunque el récord mundial en Playstation 3 es de 8 minutos 11 segundos, terminar en menos de 11 minutos es endiabladamente difícil. Pensé yo que era quizá todo el tiempo que no estuve jugando por causa del doctorado, y que había perdido habilidad, pero después de leer los innumberables comentarios al respecto de este speedrun, me doy cuenta de que no es así, y que es en verdad muy difícil.
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