Algo sobre las nuevas generaciones en Japón y su interacción con la tecnología

Hace mes y medio me enviaron del trabajo a ayudar en la aplicación de un examen de inglés (propietario de la compañía) a una universidad en la que nos habían contratado por primera vez. He asistido a otras universidades en diferentes partes de Japón y me ha tocado ser 実施監督, o sea, supervisor en la aplicación de dicho examen, labor que se resume en:

  • Preparar las computadoras.
  • Escribir instrucciones en el pizarrón y leerlas en voz alta.
  • Resolver cualquier problema técnico que pueda suceder durante el examen.

Noten las negritas en “técnico”. Con la experiencia que tengo en enseñar inglés en escuelas de Japón, sé de antemano que las responsabilidades que te dicen que tendrás siempre se quedan cortas, porque se presentan situaciones que, aunque no deberías de manejar, terminas haciéndolas porque “se espera que ya sepas que eso podría pasar” o de plano la velocidad de reacción de los encargados japoneses es más lenta que una carrera entra la tortuga de la fábula vs. el caracol de Monsters University que quiere llegar a tiempo a clases y termina llegando al salón al final del semestre.

musnail

Como podrán imaginarse, son estos sucesos los que se presentan con más frecuencia. Y para ser sincero, me parece increíble, por decir lo menos. Pero vayamos por partes.

Era la primera vez en esa universidad, por lo que llegamos mucho antes de la hora planeada del examen para delegar funciones, preparar las computadoras y decidir cómo manejaríamos el movimiento de los estudiantes (de primer ingreso) del auditorio hacia el salón donde se aplicaría el examen. Todo bien y en orden… hasta que a media junta llega personal de la unviersidad a decirnos que comenzaron antes de lo previsto , y que ya había estudiantes esperando el examen. Genial… 45 minutos antes de lo que se había acordado. Había que actuar rápido… lo malo es que todos se paralizaron no sabiendo cómo manejar la situación.

Yo no iba a ser supervisor. Iba nada más a apoyar en el traslado de estudiantes, o sea, decirles “por aquí, por aquí”, subirlos al elevador y llevarlos casi casi de la manita hasta el salón, porque Japón… pero dados los hechos y sabiendo que una sola persona no podría tener las computadoras listas a tiempo, corrí hasta el salón y comencé a hacer las cosas lo más rápido posible. Terminé siendo supervisor durante los 4 exámenes que aplicamos ese día, y aunque esté mal que lo diga, si no hubiera reaccionado de esa forma, estaríamos hablando de que nos habríamos retrasado por varias horas y el día habría sido mucho más estresante de lo que fue al final.

Regresando a lo que comentaba más arriba: muchos podrían pensar que, siendo Japón tan avanzando tecnológicamente, las generaciones actuales manejan las computadoras como las palmas de su mano… La siguiente es una lista de los “problemas tećnicos” que normalmente tengo que resolver en esos casos:

  • No se saben su login y password porque es la primera vez que entran al sistema de la escuela y no tienen idea de cómo hacerle, aun cuando les acaban de entregar una mega hoja con las instrucciones de cómo ingresar, incluidos login y password.
  • No saben cómo sacar mayúsculas en el teclado. También aplica a que no saben cómo sacar los símbolos que están arriba de los números.
  • No diferencian el monitor del CPU. Cuando les dices que prendan la computadora y una decena de manos se levanta para decirte que no prende, te das cuenta que ni se fijaron en la parte baja de donde están sentados.
  • Parece que nunca en su vida han ejecutado un programa, porque abrir una carpeta (sí, Windows…) y hacer doble click es una tarea titánica para muchos, y lo peor es que se quedan sin hacer nada hasta que no vas y les dices paso por paso cómo hacerlo.
  • No tienen idea de dónde poner una URL en el navegador, aunque debo decir que esto es muy común no solamente entre estudiantes.

¡Ah! Pero díganles que pueden hacer lo mismo desde su smartphone, y TODOS son unos expertos: cero errores, hacen todo rápidamente y no se “frikean” por cometer un error. En serio: para hacerlos responder una encuesta muchos tardaron hasta 10 minutos para poder siquiera entrar al sitio de la misma, pero cuando les dije que leyeran la documentación que se les había entregado e hice énfasis en el uso de smartphones, todo fue color de rosa.

En su defensa, podría alegar que no son de área de ciencias, pero es muy fácil irse con la finta de que todos son unos expertos manejando computadoras porque “estamos en Japón”, y porque manejan el smartphone con una destreza envidiable. Sí: en Japón te expones mucho más a cuestiones tecnológicas: máquinas vendedoras, expendedoras automáticas, robots para una actividad específica en una empresa, mascotas virtuales, etc., etc., pero nunca me había percatado de lo común que son este tipo de dispositivos pero lo distante que parece una computadora de escritorio.

Bueno… siempre podemos recordar que en Japón el uso del fax es todavía muy común y que hasta marzo de este año se dejaron de producir cassettes formato beta. Sin embargo, sí me pegó feo la diferencia de generaciones, y no me faltaron ganas de agarrar el teclado y darles un “zas”.