Nombres

Nombres. Todos tenemos al menos uno, y seguramente conocemos a alguien que tiene 3 o más (mi hermana mayor, por ejemplo).

Hay nombres bonitos, con porte, o que simplemente se oyen bien, pero también hay nombres que nos dejan sin palabras por lo raros o poco convencionales. Solamente hay que ver la lista que el estado de Sonora publicó con objeto de prohibir su registro. Algunos nombres, como el del día del santo en cuestión, todavía tienen, creo yo, fundamento; sin embargo, cuando ves nombres como el tradicional “Masiosare”, “Anivdelarev”, “Harry Potter”, “Terminator”, o peor aún “Circuncisión” (todavía no puedo creer que alguien quiera ponerle así a un niño). Y obviamente, México no es el único lugar en donde los nombres poco convencionales existen.

Japón tiene pocas restricciones en cuanto a nombres se refiere. Esto se debe a que casi cualquier combinación de kanji con casi cualquier lectura puede convertirse en un nombre. Esto da pie a que así como vemos algunos “comunes” como “Hanako”, “Hitomi” o “Sakura” (en todas las combinaciones de kanji posibles), también nos encontremos con nombres que nos hacen expresar literalmente “WTF!?”.

Algunos podrán pensar que es difícil identificar un nombre raro en japonés porque no conoce los kanji o su lectura, o incluso los posibles significados de palabras homófonas. Sin embargo, algunos de los que listo a continuación seguramente serán fáciles de reconocer. Estos nombres en japonés se conocen como “Kira Kira name” (キラキラネーム), que significa literalmente “nombres que brillan”.

Estos son algunos de los nombres que en los últimos años se han vuelto “famosos” en el país del sol naciente:

黄熊. El primer kanji significa “amarillo”, y el segundo “oso”. Literalmente “oso amarillo”. ¿Cómo se lee? “Puu”. Sí. Si pensaron en Winnie Pooh, le atinaron al origen.

泡姫. Primer kanji: “Espuma” (Awa). Segundo kanji: “Princesa” (Hime). Lectura: “Ariel”. ¿Pensaron en la sirenita de Disney? ¡Felicidades! Le atinaron.

七音. Primer kanji: “Siete” (Nana). Segundo kanji: “Sonido” (Oto). Se lee “Doremi”.

今鹿. Primer kanji: “Ahora” (Ima). Segundo kanji: “Ciervo” (Shika). El primer kanji tiene también la lecturas “Kon” y “Ko”, pero este nombre no se lee ni “Imashika”, ni “Konshika”, ni “Ko”. En este caso, el primer kanji se lee (o mejor dicho, hacen que se lea), en inglés, es decir “Now”. En hiragana esto es なう (Nau), por lo que el nombre se lee  “Nausica” (なうしか).

火星. Este es mi “favorito”, por no decir el que más risa (o pena) me da. Literalmente esta palabra se lee “Kasei”, y significa “Marte” (el planeta). En el nombre que unos padres escogieron para su hijo, la lectura de este nombre es “Jupiter” (Juupitaa, ジュピター). Les costó mucho trabajo abrir un diccionario bilingüe, o ya digan un diccionario en línea con el celular.

光中, o también 光宙. El primer kanji significa “luz”, y sus lecturas principales son “Hikari”, “Kou”, “Mitsu”. En la primera combinación, el segundo kanji se lee “Naka” o “Chuu”, y significa “dentro de”, mientras que en la segunda combinación el segundo kanji significa “cielo”, “aire”, o “espacio” (el lugar fuera de la tierra). En el caso de este nombre, el primer kanji no tiene una lectura “normal”, sino que se basa en un 擬態語 (gitaigo), es decir, en una palabra que describe el estado en el que algo se encuentra; aquí, el gitaigo en cuestión es “pika pika”, que se usa cuando algo brilla o es delumbrante. Creo que en este punto ya todos le atinaron a que ambos nombres se leen “Pikachuu”.

愛理.  En sí, este nombre es normal con su lectura convencional “Airi”, o incluso si se usa una lectura no tan común de 愛 (que por cierto, significa “amor”): “Meri”. Pero no. Los padres que eligieron este nombre decidieron que el primer kanji se leyera “en inglés”: “rabu” (la forma en la que los japoneses pronuncian “Love”, por lo que, en este caso, el nombre se lee “Raburi”, (o si lo escribimos en inglés, “Lovely”).

夢星. Este nombre no tiene una lectura “rara”, sino que se respetan las lecturas de ambos kanji (cuando están junto con otros kanji): “Musei”. El primer kanji es “Yume” y significa “sueño”, mientras que el segundo es “Hoshi”, y significa “estrella” ¿Cuál es el problema entonces? Que existe una palabra que se lee igual, pero se escribe diferente: 夢精 (Musei), y esto significa “polución nocturna“.

Para terminar, otro que también me hizo pensar “pobre niña”: 亜成. Casi puedo asegurar que el nombre hace referencia a  安城鳴子 (Anjou Naruko), una de las protagonistas del anime ”あの日見た花の名前は僕達はまだ知らない”, o en corto “Ano Hana”. Adivinaron: el nombre se lee “Anaru“. El problema radica en que la palabra “anaru” en japonés (アナル) se refiere al ano, principalmente al sexo anal. De hecho, es por es eso que en el anime Naruko se sorprende cuando la llaman así ya de adolescente (puesto que de niña no había ningún problema). Para los que no vieron, no conocen o no pretenden conocer esta obra, les explico rápidamente: cada uno de los protagonistas tiene un apodo que se conforma por un juego de palabras entre su apellido y  su nombre, excepto Poppo:

jintanYadomi Jinta = Jintan

menmaHonma Meiko = Menma

anaruAnjou Naruko = Anaru

yukiatsuMatsuyuki Atsumu = Yukiatsu

tsurukoTsurumi Chiriko = Tsuruko

poppo

Hisakawa Tetsudou = Poppo. “Tetsudou” (鉄道) en japonés significa “tren”, y Poppo es parte de la onotomatopeya “Shuu poppo”, que describe el sonido de un tren avanzando (“shuu”) y el vapor que sale de la locomotora “poppo”.

¿Qué tienen de malo los “Kira Kira Name”?

  • Prácticamente nadie los puede leer. Esto en Japón es muy importante, ya que a menos que se conozca al niño, es posible que en todos lados se equivoquen con el nombre, y no necesariamente porque los kanji sean difíciles de leer.
  • De la misma manera, nadie los puede escribir. Siempre se le preguntará cómo escribirlo correctamente.
  • Aunque la gente diga “¡qué bonito nombre!”, eso es solamente tatemae. Se hablará mal de los padres a sus espaldas, expresando sobre todo su falta de “sentido común”.

Con todo, hay que reconocer que, de alguna forma, tienen impacto.

Cada quien es libre de ponerle a sus hijos el nombre que más le guste. Cada quien tendrá sus razones para hacerlo, y eso hay que respetarlo. Sin embargo, hay casos en los que de plano no hay explicación, como eso de ponerle los kanji de “Marte” y nombrarlo “Júpiter”… Sencillamente no tiene excusa.