Mientras tanto

$ wc luz.txt 
  327 13975 80072 luz.txt

$ wc aniosmaravillosos-nuevo.txt
  128  6360 36352 aniosmaravillosos-nuevo.txt

Como que todavía me falta un buen para llegarle al número de palabras del post Luz (13975). No es que quiera romper ese récord con el siguiente post de “los años maravillosos”; simplemente me entró la curiosidad de saber de cuántas palabras consiste cada uno.

¿Cuándo estará listo? Cuanto más pronto, mejor. Lo malo es que no he podido escribir en el tren de camino al trabajo (ni en el de regreso), y en el trabajo no me puedo poner a escribir esto (además de que el teclado, un HHKB Lite2, es muy ruidoso). Tampoco me ha ayudado la carga de trabajo que he tenido en estos días.

Para poner al tanto el blog, aunque sea un poco, he de mencionar que ayer, así de buenas a primeras, me cambiaron de lugar en la oficina debido a que también me cambiaron de departamento. Dejo de ser 100% sistemas para ser 50% R&D y 50% sistemas, pero ahora estoy junto a los demás investigadores. Obviamente no me molesta para nada porque eso era lo que había pedido desde un principio, pero sí me dolió dejar mi rinconcito en donde nadie se asomaba y nadie se metía.

Hace un par de semanas me tocó manejar por casi 8 horas (4 de ida y 4 de vuelta) todo por ir a unas aguas termales en Saitama que se antojaban decentes. Sí, lo eran, pero el lugar era mucho más chico de lo que se veía en la foto. Sirvió para distraerme, cierto, pero los embotellamientos están con ganas aun fuera de Tokio.

Dejen les presumo algo:

El trofeo de platino de Resident Evil Revelations – Unveiled Edition (PS3). Me costó trabajo, sobre todo el Ghost Ship, porque nunca jugué en línea. Me lo aventé todo yo solito.

Úlimamente he revivido mi GameCube, y como es una consola vieja los juegos son muy baratos. Encontré Eternal Darkness en 500 yenes. El único que no he podido hallar en menos de 6000 yenes es el de The Legend Of Zelda – Twilight Princess. Es raro encontrarlo, y cuando lo ves, el precio es muy alto.

Han estado movidas las últimas semanas. A veces se me va la onda de qué día es y de lo que tengo que hacer. Por ello, un favor: si a alguien le debo algún correo o alguna respuesta, no sean malos y díganme. No lo hago de mala fe, y a la mayoría de personas que me preguntan algo o me mandan correo siempre les respondo, pero a los que no es porque de plano se me pasa.

Por cierto, una sugerencia recurrente que he tenido en el blog es el de poner el año en el que fue escrita cada entrada. Aunque en la URL viene incluido, lo cierto es que al usar el plugin Tweet Old Posts, tanto los nuevos lectores como los que ya tienen tiempo por acá pero no han leído todo se van con la finta de que la entrada es nueva y se confunden al enterarse que ya no estoy en el doctorado, que ya no vivo en Fukuoka y que ya tampoco he tenido la oportunidad de presentar sobre México en las escuelas. Eso está en la parte más alta de mi lista de pendientes y en la primera oportunidad lo agregaré. No es que sea difícil, sino que si nada más cambio el template de cada entrada, tendría que volver a hacer el mismo cambio cuando salga una versión nueva de él. De cualquier forma, lo del año estará ahí pronto.

En cuanto tenga lista la siguiente parte de los años maravillosos, la subo.