Saber a lo que vienes

En los últimos meses me he topado con varios casos en los que viene gente de México, de paseo o becados, y terminan yéndose con un mal sabor de boca o simplemente desistiendo porque el país no les gustó. Y sea uno u otro caso, creo que hay que saber con lo que te vas a topar en este país antes siquiera de pensar venir para acá.

Cada quien está en su derecho de hacer lo que mejor le convenga, eso es cierto. Pero si tu decisión afecta a otros directa o indirectamente, creo que es ahí donde hay que pensarle un poco. Explico:

  • Si vienes de paseo por acá, asegúrate de saber 1) qué puedes ver y hacer en Japón, y 2) el clima que te vas a encontrar en la época en la que viajes. Si no te gusta la cultura japonesa, su gastronomía, su historia, sus templos, ni siquiera su animación o sus cómics, no te quejes si vienes y no encuentras algo que sea de tu agrado. Se supone que vienes de paseo, y claro, es derecho de cada quien hacer lo que mejor crea conveniente con sus recursos económicos, pero al menos ven a Japón con la disposición de encontrarte algo nuevo.
  • Hablando de clima: si no te gusta el frío, lo mejor es que te abstengas de venir en invierno. Cierto es que Japón tiene un serio problema de falta de calefacción central (excepto en Hokkaido), pero fuera de los hoteles y centros comerciales es casi un hecho que vas a tener que caminar en medio del frío. Lo mismo aplica si no te gusta el calor y vienes en verano… El chiste es saber a lo que vas a venir. No te quejes si visitas Japón y no encuentras un clima que sea de tu agrado.
  • Si vienes becado, piensa en 2 cosas: lo que te costó ganar la beca y la gente que se quedó en el camino buscando una oportunidad, especialmente en el caso de Monbukagakusho. Si te ganaste la beca, de menos ven a Japón y úsala hasta el final. Desistir, sobre todo en el primer año, quizá no te afecte a ti, pero sí al número de becas que Japón otorgará a México en los siguientes años. Sea cual sea la razón (porque puede haber algunas perfectamente válidas), ten en cuenta que hay gente que muere por la oportunidad que tienes y que arriesgó y dejó todo por obtenerla pero no lo logró.
  • Si vienes a trabajar, sobre todo en una empresa japonesa, es mejor que sepas de antemano que las condiciones de trabajo son muy diferentes a las de México (y a las de muchas otras partes del mundo, para el caso). Hay quienes dicen que en México también se trabaja un montón, pero el ambiente y las condiciones son diferentes. Vas a percibir un buen sueldo, relativamente hablando, y vas a tener estabilidad económica, pero al mismo tiempo vas a tener que pagar un precio por eso. Si para ti no vale la pena perder tu libertad de desarrollo personal, entonces mi recomendación es que quites a Japón de tu lista y enfoques tus fuerzas hacia otra dirección.

Es cierto que una persona puede cambiar al mundo, o al menos yo sí lo creo. Sin embargo, cambiar al mundo no necesariamente significa cambiar una sociedad, y la japonesa, aunque lo intenta, dista mucho de adaptarse a las costumbres que en muchos otros lados son comunes. Saber a lo que vienes ayuda mucho a que tu experiencia por este lado del mundo sea mucho más placentera y llevadera. Tómate tu tiempo para estudiar un poco sobre este país y ve si te conviene o si es mejor pensar en otros lugares.

Escrito no dirigido a alguna persona en particular. Basado en experiencias propias e indirectas durante los últimos meses.