Nintendo 3DS

Con la salida de la nueva consola portátil de Nintendo a la vuelta de la esquina (25 de febrero), comienzan a abundar los videos y la información sobre ella… y también las preguntas sobre si la pienso comprar o no.

He de confesar que me llama la atención el hecho de que puede tomar fotografías en 3D, pero fuera de eso, jugar en 3D no es realmente mi meta en la vida. Claro: hay que verlo y tenerlo en las manos para poder opinar mejor, pero lo que he visto hasta ahora no me ha convencido. Lo que sí lo ha hecho es la potencia de la consola.

La función de すれ違い (surechigai, “cruzarse”) suena atractiva, pero el anuncio de que la batería dura de 3 a 5 horas le quita un poco de brillo. Ése es uno de los problemas que surgen al comprar algo de primera generación, aunados con:

  • Posibles fallas en el hardware
  • La salida casi inevitable de un modelo que hace lo mismo, pero es más ligero/barato

En constraste, los puntos a favor son:

  • Normalmente las primeras generaciones son las más fáciles de hackear
  • Es todo 😛

Me interesa jugar títulos como el nuevo Kid Icarus, la obra maestra de Zelda: Ocarina of Time, SSFIV y hasta DoA, pero me interesa todavía más las posibilidades de homebrew en la consola, algo así como lo que pasó con el PSP.

El precio del Nintendo 3DS será de 25,000 yenes, que al tipo de cambio al momento de escribir esto es de 3,683 pesos, lo cual lo hace cara para una consola normal (podría comprar un Xbox360, Wii o PS3 con esa cantidad y me sobraría dinero) y carísima para una portátil.

Y respondiendo a la pregunta: todavía no sé si lo vaya a comprar. Es un gasto fuerte, y no quiero comprar algo a lo que no vaya a sacarle provecho por falta de tiempo. Todavía me divierto con el PSP o el DS, así que hay mucho por pensar.