Los años maravillosos – Parte 4

Beca de Monbukagakusho – 1er. intento para posgrado

Aunque ya sentía que era el momento para postular para la beca, ese año sinceramente no me esforcé mucho: sí fui al DF a la junta, a recibir mi solicitud, reuní los documentos necesarios… pero nunca escribí el plan de trabajo. ¿Por qué? No lo puedo explicar fácilmente, pero sentía que ese año no debía hacer nada. Omar, por su parte, sí alcanzó a entregar todo a tiempo: el último día para enviar los documentos a la Ciudad de México nos juntamos en su trabajo y Omar estaba dándole los toques finales a su plan de trabajo. A él le urgía enviar todo para que llegara a tiempo, por lo que estaba desesperado esperando a que yo terminara de escribir para así enviarlos juntos. Sentí que era mejor no estorbarle y le dije que ese año no lo intentaría, y que esperaría al siguiente. Omar no lo podía creer, pero respetó mi decisión, no sin antes criticarla, claro, y él continuó con el proceso, que sobra decir que tampoco le fue fructífero esa vez.

Todavía ahora que lo pienso, no puedo explicarme qué fue lo que me detuvo de escribir el plan de trabajo. Algo en mí me decía que no estaba listo, que no quería hacerlo, pero, ¿qué era? No lo sé. Esa vez me entristecí, pero solamente por unos días; sabía que había sido mi decisión, y simplemente necesitaba digerirla.

Después de que la 2da. empresa quebró, estuve un tiempo sin poder encontrar trabajo: todo sucedió a principios de octubre, lo que hacía difícil encontrar algo. Por lo menos tendría que esperar hasta principios del 2002 para ver si obtenía algo… y lo obtuve en enero de ese año, y en un lugar en el que nunca me pasó por la mente que trabajaría: la misma empresa donde Omar laboraba, pero eso será contado en la parte 5 爆笑

14 thoughts on “Los años maravillosos – Parte 4”

  1. vaya, me llamó la atención lo de aprender japonés por mero hobby 🙂 y como eso luego viene a determinar lo de la beca, y tu ida a Japón y tu blog y esto que escribo 🙂

  2. NO, no, no, no, no!!! No puede ser que no te hayan hablado en el primer intento de la beca de Monbukagakusho. Nomás pienso en eso y me enojo. Me imagino como te habrás sentido tú…
    Me pregunto que habrá pasado al final con lo de tu beca XD

  3. “No voy a mencionar nombres porque no es mi intención “quemar” a nadie”

    Deberías menciona su nombre. Ese tipo de personas, que lamentablemente abundan, son el cancer de este país y deben ser expuestas.

  4. Zaz y ¿por la parte 5.5 contarás del viaje a AX?, ¿o eso es otra historia?

    Muy interesante, no me termina de gustar el paginado, sobre todo por que rompe el rss, pero bueno, es un poco más cómodo para leer en el sitio.

    Saludos.

  5. He intentado inspirarme para comentar algo decente pero esta vez la inspiración no quiere cooperar conmigo. En resumen, me gustó mucho esta entrega aunque sentí que la terminaste de forma muy abrupta (…así o más exagerada =D??), quizá sea porque esperé un buen rato para leerla y me quedé con ganas de saber un poco más. En fin, la vida sigue su curso así como lo hará esta historia, mientras tanto te agradezco el tiempo que inviertes para conozcamos un poco más sobre ti…ahora a esperar la parte 5.

    P.D. Pronto podrás publicar un libro autobiográfico =D!.

  6. Muy buena la anécdota de esa parte de tu vida, como pusiste en el titulo “Los años maravillosos”, realmente fue una gran experiencia para ser la persona que eres actualmente. Pasaste por muchas cosas y al final te fue bien compensado. Con lo de la empresa que no los liquidó como debería, ¡Que poca! pero, poco a poco te fuiste abriendo paso a otras oportunidades y las aprovechaste, la anécdota termina en el año 2002 un año antes de irte, supongo que pasaron muchas cosas antes por eso decidiste redactarlo en otra parte; y es feo pensar por que las cosas no suceden cuando uno quiere, por lo de la beca, pero más tarde lo conseguiste.Pues esperaremos la 5a parte para conocer las causas del desenlace, por que la mayoría sabemos el final ja ja ja. Gracias por compartir tus vivencias. Arigatou gosaimasu!!!

  7. Muy buenos los anécdotas, fijate que el “por alguna extraña razón” no sentirse listo es algo que he experimentado. Gracias por compartir, nos seguimos leyendo.

  8. Hola Manuel!
    Me gustó mucho lo que escribes y gracias por compartir ese proceso.
    Me sentí identificada con la parte de las diversas situaciones laborales a las que te enfrentaste, al final todas son aprendizaje.
    También comprendo cuando comentas que no sabías por qué pero no te sentías listo, debió ser duro luchar por comprender los obstáculos externos e internos, pero qué bueno que siempre tuviste claro que serías un triunfador.
    Por otro lado, en las entradas anteriores de “los años maravillosos” explicaste tu historia con V, pero no recuerdo que la hubieras concluido de forma clara, qué pasó con ella al final?!! Perdón que te pregunte esto, pero como fiel lectora de tu blog, debo decir que me quedé con la curiosidad, y sobretodo con el desenlace de esta entrada.
    Saludos!

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