Hirado – agosto

En agosto, los japoneses disfrutan de otro pequeño descanso de 3 días, lo que combinado con el fin de semana, hace que la mayoría tenga de 5 a 8 días libres, por lo que es temporada alta y sale muy caro viajar a lugares muy conocidos. Sin embargo, por recomendación de Arnoldo, Emi y yo fuimos a Hirado, en Nagasaki, y a precio normal.

Al ver el camino en el mapa, vimos que teníamos que bajarnos de la autopista en Sasebo, así que aprovechamos para ir a comer de nuevo hamburguesas… o al menos ése era el plan. Fuimos a Log Kit, una de las tiendas de hamburguesas más famosa de la región (y conocida en todo Japón), pero llegamos justo a la hora de la comida: Había que formarse y esperar (en el sol) por hora y media para poder entrar. Como podrán imaginarse, decidimos comer en otro lugar. Terminamos en un restaurante de comida mexicana comiendo burritos. El que atendía era japonés y estaba encantado de saber que yo era mexicano. Nos trató muy bien.

Terminando de comer, nos dirigimos a nuestro destino.


Hirado es una ciudad compuesta por 2 islas, y la única forma de llegar en carro es por medio de un puente. Éste que se ve en la foto es el que une las 2 islas que conforman la ciudad. Aunque es un lugar turístico, es más bien para relajarse, ver el paisaje y no hacer prácticamente nada. El centro de la ciudad es, como pueden imaginarse, muy pequeño, y las tiendas (las pocas que hay) las cierran a las 5 pm. Como llegamos alrededor de las 4, le propuse a Emi que recorriéramos la isla en carro y terminamos cruzando hasta la segunda.

El hotel donde nos hospedamos es un lugar acogedor, pero ya viejo. No le tomé foto, pero la fachada estaba un poco descuidada y los cuartos, aunque bien equipados, mostraban el paso de los años en paredes y puertas. Eso sí: La ubicación es excelente: A un lado del mar. Nos tocó un cuarto con una vista preciosa.

Algo curioso del hotel es que, desde que vas bajando la rampa de acceso, ya hay como 5 miembros del staff esperándote y dándote indicaciones de dónde y cómo dejar el carro. Generalmente lo dejas en la puerta del hotel, y si ya no piensas usarlo, entonces lo estacionan por ti. Emi mencionó: "Parece que te estaban esperando para golpearte", y no por su actitud (que era por demás buena), sino porque al mismo tiempo salen las 5 o 6 personas a recibirte, y hasta corren al carro para darte indicaciones antes incluso de que termines de entrar al estacionamiento.

La cena de esa noche estuvo exquisita. Fue totalmente japonesa, así que, si no les gusta el pescado crudo, entonces creo que no estarán de acuerdo conmigo. 

Antes de regresar al cuarto, el staff nos mencionó que el amanecer era precioso en el lugar, y que, si podíamos levantarnos a las 5:30 AM, no podíamos perdérnoslo. Obviamente el que se levantó a esa hora fui yo, y tomé cerca de 50 fotos del amanecer para que Emi, cuando se despertara, pudiera apreciarlo casi en su totalidad.


 

El regreso fue otra aventura. Arnoldo me había recomendado buscar una playa llamada Oozaki, cerca de Hirado. La encontramos en el mapa y nos dirigimos ahí. Me llevé una sorpresa enorme al encontrarme una playa limpia, con arena blanca y con agua clara en un lugar de Japón que no es Okinawa (el mar de Okinawa es otro mundo, aunque Cancún se lo lleva de calle). Emi y yo no lo pensamos dos veces y decidimos que éste sería el lugar al que iremos a nadar el próximo año. Para nuestra desgracia, ya había medusas en el mar, por lo que no pudimos meternos al agua, pero pasamos un rato tranquilo, viendo el paisaje. 

De ahí, nos dirigimos nuevamente a Sasebo (era la ruta de regreso). Esta vez, comimos hamburguesas, pero no en Log Kit (otra vez estaba lleno), sino en otra tienda especializada en hamburguesas. Una vez que hubimos comido, Emi me dijo que hiciéramos una escala en Ureshino para comprar té verde para su mamá. Y así lo hicimos.

Cabe mencionar que fue la primera vez que viajamos lejos en mi carro desde que lo cambié. El carrito funciona muy bien ya que es mucho más nuevo que el anterior. Y todo el camino el PSP con el GPS fue nuestra guía: Por 9,000 yenes te haces del dispositivo GPS y de un software de navegación, si bien no tan detallado como un sistema completo, contiene los principales caminos y rutas de todo Japón y tiene búsqueda de rutas y navegación con voz. Realmente vale la pena.

Más fotos en la galería.

6 thoughts on “Hirado – agosto”

  1. Como buen Mexicano pense que irias al Mac´Donal o, al Buerger King… pero creo que no hay muchos por aya ❓

  2. [quote comment=”891″]Como buen Mexicano pense que irias al Mac´Donal o, al Buerger King… pero creo que no hay muchos por aya :?:[/quote]

    McDonald’s hay por montones. Burger King me dicen que había, pero quebró mucho antes de que yo llegara a Japón.

  3. Si Burger King quebro, entonses ni hablar del Pollito Kentuchi… tego una duda, Es cieto que en los McDonald’s de Japon no venden Hamburguesas de Res, sino de Ballena y otras carnes.

  4. [quote comment=”895″]Si Burger King quebro, entonses ni hablar del Pollito Kentuchi… tego una duda, Es cieto que en los McDonald’s de Japon no venden Hamburguesas de Res, sino de Ballena y otras carnes.[/quote]

    No hagas conjeturas exageradas. Sí hay KFC también por todos lados. Y lo de McDonald’s, es lo más gracioso que he escuchado últimamente. Venden exactamente lo mismo que en cualquier otro McDonald’s del mundo, con agregados especiales para este país, como Teriyaki, té en las bebidas, etc. ¿Carne de ballena? Me suena a leyenda pública.

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